UNOS INVESTIGADORES han descubierto una nueva especie de miriápodo en una cueva del Parque Nacional Sequoia, en el centro de California. Se trata de un milpiés que tiene 414 patas, lo que lo convierte en uno de los animales con más extremidades en la Tierra. Además, cuenta con 200 glándulas venenosas y cuatro gonópodos, que son el equivalente a los penes del milpiés.
En 2006, la bióloga subterránea Jean Krejca encontró un único macho de la especie bajo una roca en la Cueva Lange, un lugar aislado de dicho parque. De inmediato comprendió que era algo muy especial, “porque era muy largo y muy delgado, como nada que hubiera visto antes”. Por supuesto, “largo” es relativo, pues el milpiés mide poco menos de una pulgada (2.5 centímetros) y es tan delgado como un pedacito de estambre. Para identificarlo, Krejca envió el espécimen al experto Bill Shear, en Hampden-Sydney College, quien lo compartió con Paul Marek, del Politécnico de Virginia, y juntos describieron el espécimen en la edición del 20 de octubre de la revista ZooKeys.
Marek señala que los penes son únicos, pues el par anterior “actúa como un calzador de zapatos” para abrir los genitales de la hembra, mientras que el par posterior deposita el esperma.
Rowland Shelley, profesor adjunto de la Universidad de Tennessee, Knoxville, quien no participó en la investigación, dice que ha buscado milpiés en esa área en numerosas ocasiones y nunca los ha encontrado. “Es asombroso que nadie descubriera esto” anteriormente, comenta.
El nuevo milpiés, Illacme tobini, es la segunda especie del género Illacme (género es la clasificación taxonómica que precede a la especie). La otra, I. plenipes, tiene 750 patas, más que cualquier animal. Este bicho vive bajo los peñascos de arenisca del Condado de San Benito, a unos 240 kilómetros de distancia, y fue descubierto en 1928.
Shelley está maravillado por la manera como estos animales minúsculos se desplazan. “¿Alguna vez has tropezado y caído solo con dos piernas? Imagina tener 414 —bromea—. Deben tener un sistema neuromuscular muy complejo” solo para dar vuelta a la esquina, agrega. Las patas “tienen que trabajar en armonía para que el animal pueda hacer cualquier cosa”.
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Publicado en cooperación con Newsweek / Published in cooperation with Newsweek