Amor en la guerra

MOSUL.—Una mujer iraquí desplazada carga a su gato, Lulu, mientras espera el transporte en una población localizada a unos 35 kilómetros al este de Mosul, el pasado 10 de noviembre. Al cierre de esta edición, fuerzas iraquíes avanzaban hacia la ciudad antigua de Nimrud, en su camino hacia Mosul. El sitio arqueológico Nimrud es una joya del imperio asirio, fundado en el siglo XIII antes de Cristo a orillas del río Tigris. El grupo Estado Islámico (EI) destruyó allí en 2015 varios sitios arqueológicos. Según videos divulgados la primavera boreal pasada, el EI destruyó con excavadoras y explosivos algunos de los monumentos más notables, entre ellos el templo de Nabu, de 2800 años de antigüedad y dedicado al dios mesopotamio de la sabiduría y la escritura. El EI condena la idolatría, razón por la cual destruye las estatuas que representan seres humanos o animales. También se ha dedicado al tráfico de piezas arqueológicas para financiar sus operaciones militares. La ofensiva para reconquistar Mosul ha frenado su progresión, pues las fuerzas iraquíes afrontan una feroz resistencia de los yihadistas, especialmente en los barrios orientales de la ciudad, poblados mayoritariamente por musulmanes sunitas.