Hace
seis años, Cerise Mayo, apicultora de Brooklyn, abrió su colmena y se
sorprendió al ver rojo: sus abejas estaban haciendo miel del color de una
cereza.
Resulta
que las creaturas habían hallado la manera de entrar a una fábrica de cerezas
al marrasquino, donde se metieron a un almíbar azucarado teñido con Tintura
Roja No. 40. El caso ilustró cómo las abejas, tan pronto están en la ciudad,
pueden hallar alimentos diferentes a las flores comunes. Ello a su vez puede
tener consecuencias en la salud de las abejas y la composición de la miel
resultante. Conforme la apicultura urbana se hace más popular, los científicos
se preguntan cada vez más: ¿de qué se alimentan las abejas urbanas?
El
investigador Clint Penick y otros en la Universidad Estatal de Carolina del
Norte se propusieron averiguarlo, suponiendo que las abejas urbanas comerían
más azúcar que aquellas halladas en la provincia. Por lo cual les sorprendió
descubrir que las abejas melíferas en la ciudad y las áreas rurales subsistían
casi enteramente de flores, sin importar su ubicación.
“No
hay evidencia de que las colonias de abejas se alimentaran de comida humana en
absoluto”, dice Penick.
El
estudio se realizó en la ciudad de Raleigh, Carolina del Norte, la cual es más
grande que la mayoría de las ciudades estadounidenses, por lo cual sus
conclusiones posiblemente se sostengan en la mayoría de Estados Unidos. Sin
embargo, podría no ser tan relevante en áreas más densamente pobladas como la
Ciudad de Nueva York, la cual solo tiene 10 por ciento de espacios verdes, en
comparación con el 50 por ciento de Raleigh.
En
el artículo, publicado el 17 de mayo en el Journal
of Urban Ecology, los científicos observaron la estructura molecular de la
miel producida por las abejas. La miel producida a partir de plantas en flor
tiene un isótopo específico, o forma, del carbono. La miel hecha de comida
humana azucarada, finalmente derivada de hierbas como la caña de azúcar y el
maíz, no obstante, tiene un isótopo diferente. Al usar esta característica
distintiva, los investigadores fueron capaces de confirmar que la miel
producida por las abejas rurales y urbanas silvestres provenía de plantas en flor
y no de azúcares obtenidos por los humanos.
La
investigación era la continuación de la obra previa de Penick la cual halló que
muchas hormigas en la Ciudad de Nueva York habían aprendido a alimentarse
enteramente de comida humana, aunque algunas especies preferían el sustento
natural; Penick quiso saber si las abejas actuaban de manera similar. (Un
estudio relacionado y hecho por colaboradores de la Estatal de Carolina del
Norte, publicado en diciembre de 2014 en la revista Global Change Biology, halló que las hormigas dentro de la media
herbácea de Broadway en Manhattan consumen 2,100 libras de comida por año, el
equivalente a 60,000 perros calientes.)
La
investigación sugiere que los parques y plantas en las ciudades son todavía más
importantes de lo que se pensaba anteriormente.
“Si
lo ‘construyes’, ellas vendrán”, dice la experta en abejas May Berenbaum, de la
Universidad de Illinois, quien no se involucró en el estudio. Los hallazgos son
un punto convincente de un argumento que puede ser usado por la gente que
presiona por más espacios abiertos y llenos de plantas en las ciudades, así
como por quienes proponen techos verdes y agricultura urbana, añade Berenbaum.
“En realidad, es muy tranquilizador y refuerza otros estudios los cuales
muestran que las abejas son asombrosamente talentosas en la autoselección de
una dieta óptima, mucho más de lo que cualquiera les reconoce”, dice ella.
Pero
esto aplica solo si las flores están allí de entrada. En ciudades más grandes y
con mayor densidad, las abejas tal vez no sean capaces de hallar suficiente
comida “natural” y podrían recurrir a los desechos humanos, dice Penick, como
lo ilustra la historia de las abejas de cerezas al marrasquino de Brooklyn.
Así
que plante algunas flores, si quiere, o diríjase al parque y maravíllese cuando
lleguen las abejas, sugiere Penick. Y esté consciente de que ellas podrían darle un sorbo a su gaseosa,
pero preferirían no hacerlo, muchas gracias.