La economía de EE UU recibiría un duro impacto si la administración de Trump decide dejar de ofrecer el Estatus de Protección Temporal (TPS, por sus siglas en inglés) a miles de inmigrantes quienes han huido por desastres naturales, persecución política y pandemias, dijeron grupos defensores de la inmigración y legisladores.
A más de 300,000 inmigrantes de El Salvador, Honduras y Haití se les ha concedido el TPS, y su eliminación resultaría en un impacto de $164,000 millones de dólares al producto interno bruto (PIB) de EE UU durante la siguiente década, según el Centro para el Progreso Americano. También resultaría en una reducción de $6,900 millones de dólares a las contribuciones de la Seguridad Social y Medicare en una década, dijo el Centro de Recursos Legales para Inmigrantes (ILRC, por sus siglas en inglés).
Se cree que más de 80 por ciento de los beneficiarios del TPS de El Salvador, Honduras y Haití están empleados, y si ya no pudieran realizar sus trabajos, los empleadores estadounidenses tendrían que gastar $967 millones de dólares para contratar e instruir nuevos empleados, calculó el ILRC.
“Los beneficiarios del TPS son contribuyentes esenciales de la economía y sociedad estadounidense, y proveen un apoyo crítico financiero para ayudar en la recuperación y estabilidad de sus países de origen; la administración de Trump debería considerar ambas cosas cuando decida el futuro del TPS”, dijo el Centro para el Progreso Americano.
Se aproximan las fechas límites para que los inmigrantes de El Salvador y Haití renueven su TPS. Por lo menos 60 días antes de que el TPS expire, la secretaria de seguridad nacional deberá revisar las condiciones para designar el TPS y decidir si todavía se amerita la protección.

La secretaria interina Elaine Duke este mes terminó el TPS de 2,500 beneficiarios desplazados de Nicaragua después del huracán Mitch en 1999. Los inmigrantes otrora protegidos tienen un año para salir de EE UU.
Duke está sopesando el estatus de 57,000 hondureños, tras ampliar la fecha de expiración por seis meses (habría sido el 5 de enero). SegúnThe Washington Post, John F. Kelly, jefe de gabinete de la Casa Blanca, presionó a Duke para que expulsara a los hondureños, pero ella se negó.
Se espera una decisión para 50,000 haitianos, cuyo TPS expirará el 22 e enero, cercana al Día de Acción de Gracias. El TPS de 195,000 beneficiarios de El Salvador expira el 9 de marzo.
Los haitianos recibieron el TPS en 2010 después de que un terremoto de magnitud 7.0 estremeció la isla, matando a 220,000 personas. Los salvadoreños recibieron el TPS en 2001 después de una serie de terremotos que dejaron a decenas de miles sin hogar.
La secretaria de seguridad nacional puede designar países para TPS temporales en casos de guerra, hambruna, epidemia o desastres naturales. El TPS actualmente es otorgado a beneficiarios de 13 países.
La mayoría de los beneficiarios salvadoreños y hondureños del TPS ha vivido en Estados Unidos por lo menos 20 años, y por lo menos 16 por ciento de los beneficiarios haitianos del TPS ha vivido en EE UU por lo menos dos décadas. Los beneficiarios del TPS de los tres países tienen 273,000 hijos nacidos en EE UU, según el Consejo Inmigratorio Estadounidense.
Perder el TPS sería devastador para esos niños, dicen grupos defensores de los inmigrantes.

Una mujer hondureña recoge sus pertenencias afuera de su casa dañada en el vecindario El Perú de Puerto Cortés, 29 de mayo de 2009. EDGARD GARRIDO/REUTERS
“Ellos enfrentarían la separación de sus padres o serían obligados a reubicarse en un país extraño para ellos”, dijo el Centro para el Progreso Americano. “Se ha visto que incluso el miedo a la separación familiar o la deportación de los padres tiene efectos perjudiciales en el bienestar cognitivo y psicológico de los niños”.
Los sectores laborales que se anticipa que sufrirán más por la eliminación del TPS son la construcción, los servicios de restaurantes y alimentos, el paisajismo, el cuidado infantil, las industrias de hospitalidad y abarrotes, ya que todos ellos emplean altos índices de beneficiarios del TPS.
Legisladores de Florida han sido especialmente fuertes al exigir al Congreso que otorgue la residencia permanente a los beneficiarios del TPS de los tres países. El estado podría perder aproximadamente 72,000 beneficiarios del TPS si la protección es revocada.
“Las continuas extensiones a corto plazo del TPS han creado ansiedad e incertidumbre no solo en estos inmigrantes y sus familias, sino también en sus empleadores y vecinos cuya prosperidad también depende de ellos”, dijo Carlos Curbelo, representante federal republicano, en una declaración el 31 de octubre. “Aun cuando seguiré apoyando las extensiones al Estatus de Protección Temporal, esta legislación bipartidista les daría a estos inmigrantes la tranquilidad para seguir aportando a sus comunidades, contribuyendo a nuestra economía y apoyando a sus familias”.
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