“Exaltamos nuestra mexicanidad y la representamos con orgullo”: Kinky

LA TECNOLOGÍA ha permitido que bandas y artistas puedan jugar a placer con la manera en que dan a conocer sus nuevos materiales, y Kinky lo sabe a la perfección. A principios de siglo formaron parte de la Avanzada Regia al lado de Zurdok, Plastilina Mosh y Jumbo, por mencionar algunos grupos, y hoy, dentro de su amplio crisol musical, Kinky recupera su esencia electrónica.

El track “Desaparecer” marca el comienzo de este retorno que pone punto final a su etapa unplugged que para ellos fue un espejismo onírico en el camino de esta banda de sombrerudos con botas que ven en las laptops el origen de su música.

—¿Qué supone “Desaparecer” y este último disco en gestación para Kinky?

—Vivimos una nueva etapa y dejamos el espejismo y el sueño en nuestra ideología electrónica que fue nuestro disco Unplugged.

—¿Consideran que la esencia de Kinky es la música electrónica?

—La electrónica es nuestra fantasía; si bien es muy raro estar hablando de un disco que aún no terminamos, “Desaparecer” marca la tendencia de hacia dónde vamos: el estilo electrónico que consideramos nuestro sello, la tecnología de la laptop, el software… en este disco nos vamos quedando cada vez más dentro de una computadora.

Foto: Antonio Cruz/NW Noticias.

—¿Cuál es el fin último para la música de Kinky?

—La esencia de Kinky y el fin en su música es crear canciones que te hagan mover el esqueleto, que las sientas en el estómago y te hagan bailar.

Al fondo de un bar con paredes de madera y un cargado estilo country, los integrantes de Kinky parecen moverse en su hábitat natural. Su look norteño dista de ser lo que la industria ha impuesto como canon sobre lo “electrónico”, y esto no ha resultado un hándicap para su proyecto musical al pisar suelo extranjero. Todo lo contrario.

—¿Qué los ha vuelto tan exitosos en el extranjero, a diferencia de otras bandas mexicanas?

—Irónicamente creo que ha sido nuestra mexicanidad —responde Gil Cerezo, el vocalista de la banda. Y agrega:

“Hemos mostrado nuestras raíces y nuestras botas y sombreros desde el primer disco, traducido en un lenguaje más global musicalmente. A diferencia de un grupo que pretende ser Green Day u Oasis, tratamos de exaltar nuestra mexicanidad en los acordeones y en toda esa carga cultural que traemos y que nos identifica de manera honesta”, indica mientras los demás asienten sea con un sombrero norteño, una gorra o un corte de cabello estilo chicano.

“No traicionamos esa raíz y la exaltamos y la representamos con orgullo” —agrega el tecladista y acordeonista, Ulises Lozano.

Foto: Antonio Cruz/NW Noticias.

—Luego de ser parte de un movimiento musical tan importante como la Avanzada Regia, ¿no encuentran la caballada un tanto flaca con las últimas bandas mexicanas?

—El rock y la vanguardia irán cambiando, estamos en una generación que por primera vez acepta el reguetón y la electrónica como una parte normal de la música y no como un transgresor cultural, ya que crecieron con esto —considera Gil.

Si bien para Kinky el movimiento underground que se está generando en torno a estos géneros resulta interesante, el futuro de la música y las experiencias en los festivales es lo que realmente encuentran fascinante, por los grandes cambios que se avecinan en el horizonte de la música, principalmente la electrónica.

“La tecnología en la música, lo visual, las experiencias de drogas, todo en conjunto va subiendo de nivel actualmente y será la tendencia en el futuro, todo apunta a tener experiencias sensoriales 360 como se ha empezado a buscar en festivales como Wonderland”, asegura Gil con una sonrisa que confirma la proclividad de estos regios por la fantasía electrónica.