La mujer que no tenía tiempo para nada
Decían que tenía el carácter difícil. Y sí, no se equivocaban. Se llamaba Lucía —aunque muchos preferían llamarla “licenciada”, como si fuera su verdadero nombre— y llevaba años cruzando la puerta de la oficina como quien entra a una batalla. Sus tacones marcaban el ritmo con la misma precisión con la que corregía … Leer más