La epidemia de opiáceos en Estados Unidos está imparable, recientemente cobró la vida de una de sus víctimas más jóvenes, un niño de diez años que falleció el pasado 23 de junio, intoxicado con el potente calmante Fentanyl.
Alton Banks falleció en su casa en el estado de Florida después de un desmayo, según los reportes toxicológicos preliminares, publicó el diario estadounidense The Miami Herald.
Las autoridades sanitarias señalan que el fentanilo es tan potente que solo respirarlo o absorberlo a través de la piel puede ser letal. Las muertes por sobredosis se incrementaron 19 por ciento en Estados Unidos, donde se registraron al menos 59,000 decesos el último año, mientras que la fabricación de drogas como el fetanilo ha intensificado una crisis nacional de adicción a los opiáceos, según información publicada en junio pasado por The New York Times.
Alton empezó a vomitar al regresar a casa de una excursión a la piscina y lo encontraron inconsciente esa noche, explicaron las autoridades.
Según los investigadores, no hay evidencias de que el menor obtuviera la sustancia en su casa. Creen que pudo estar expuesto a ella en la piscina o en su regreso a casa, en la comunidad Overtown de Miami, muy afectada por la epidemia de opiáceos.
La adicción al fetanilo, a la heroína y a la prescripción de opiáceos adictivos como Oxycontin es uno de los factores clave en el incremento de muertes. El fetanilo puede ser 50 veces más poderoso que la heroína.
El último día de vida de Alton ha resultado vital para el desarrollo de las investigaciones de las autoridades estadounidenses, con el objetivo de recabair información de cómo el niño llegó a estar en contacto con esa droga, advirtió a la prensa la fiscal Katherine Fernandez Rundle.
“El niño estaba simplemente jugado afuera, como todos queremos que hagan los niños”, dijo Rundle. “Esperamos fervientemente que alguien se nos acerque y nos dé información que pueda esclarecer esta muerte tan terrible”.
La madre del pequeño, Shantell Banks, recibió el reporte forense preliminar la semana pasada. Estaba demasiado conmocionada para poder hablarle mucho al Herald, pero afirmó que su hijo era “un niño simpático” que quería ser ingeniero y que era fanático de los Panthers de Carolina. “Su jugador preferido era Cam Newton”, dijo.
Las sobredosis de opiáceos, incluyendo drogas prescritas y heroína, mataron a más de 33,000 personas en Estados Unidos en 2015, último año del que hay datos disponibles. Fue más que cualquier otro año registrado. Del total de muertes en 2015, cerca de 13,000 fueron causadas por sobredosis de heroína. 80 por ciento de los adictos a la heroína comenzaron usando drogas de prescripción.
La tasa de mortalidad por opiáceos sintéticos, como el fentanilo, aumentó 72 por ciento en 2015, y la tasa de muertes por heroína se incrementó en casi 21 por ciento. Desde 1999, las ventas de opiáceos prescritos en Estados Unidos se ha cuadriplicado.