El hombre detenido a primera hora de este lunes por atropellar a unos musulmanes cerca de una mezquita de Londres, matando a uno e hiriendo a diez, es formalmente sospechoso de terrorismo, anunció la policía británica.
“Un hombre de 47 años fue detenido por tentativa de asesinato y trasladado a una comisaria del sur de Londres donde permanece en custodia. Además, fue detenido por la comisión, preparación o instigación al terrorismo incluyendo asesinato y tentativa de asesinato”, explicó la policía en un comunicado.
El incendio de un bloque de viviendas sociales en Londres ocurrido la semana pasada dejó 79 presumiblemente muertas, anunció la policía este lunes revisando al alza el anterior balance de 58 muertos.
“A hora de esta mañana, temo decir que hay ahora 79 personas que creemos que están muertas o desaparecidas, y desgraciadamente tengo que asumir que están muertas”, dijo a la prensa el comandante de policía Stuart Cundy.
Cundy expresó su esperanza de que algunas de las víctimas estén finalmente vivas y también expresó su temor a que haya gente en el edificio que nadie sabía que estaban allí.
El incendio en la madrugada del miércoles consumió rápidamente la Torre Grenfel, un edificio de 24 plantas en el barrio londinense de Kensington. Cerca de 600 personas vivían en ese inmueble de 120 apartamentos.
“La cifra de 79 podría cambiar”, dijo Cundy, previendo nuevos cambios en el balance y recordando las dificultades para identificar los cuerpos “debido a la intensidad del fuego y la devastación”.
El país hizo un minuto de silencio este lunes por unos hechos que conmovieron a un país que no gana para sustos y que ha vivido además cuatro atentados en tres meses.
Los medios británicos hablan de hasta 70 desaparecidos. El gobierno marroquí informó que siete de sus ciudadanos han sido identificados entre las víctimas.
La primera ministra Theresa May recibió críticas por evitar a los habitantes cuando visitó el lugar del incendio el jueves y tuvo que oir gritos de “vergüenza” y “cobarde” tras regresar ahí al día siguiente.
Las autoridades temen que algunas víctimas nunca sean identificadas, debido a las altas temperaturas alcanzadas en el incendio.
El viernes, supervivientes del siniestro, allegados de las víctimas y miembros de la comunidad local dieron rienda suelta a su ira invadiendo el ayuntamiento del barrio de Kensington y Chelsea, donde se encuentra la torre.
Los manifestantes reprochan a las autoridades locales que ignorasen su inquietud sobre la seguridad del edificio de 24 plantas, porque provenían de una población mayoritariamente modesta.
Muchos denunciaron que no había salidas de emergencia, ni extintores, ni alarmas antiincendios. Además, el revestimiento instalado el año pasado sobre la fachada habría, dicen, favorecido la propagación del fuego.
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Con información de AFP