El gobierno cubano se ha negado a negociar con Estados Unidos “bajo presión o amenaza” a la par que ha declinado llevar a cabo “concesiones inherentes a su soberanía e independencia”.
El canciller cubano Bruno Rodríguez respondió así al cambio de política hacia la isla anunciado por Donald Trump en un mensaje enviado desde Viena.
“Como establece la Constitución de la República de Cuba, jamás negociaremos bajo presión o amenaza”, dijo Rodríguez.
Trump dio a conocer el viernes en Miami su nueva política hacia la isla, que endurece el embargo vigente desde 1962, limita los viajes de estadounidenses y prohíbe negocios con empresas administradas por militares cubanos.
Rodríguez destacó que las medidas de Trump provocarán “daños y sufrimientos” al pueblo cubano, “daños económicos” a las empresas de la isla y al naciente sector privado que florece al amparo de la cauta reforma económica , pero “no cumplirá los objetivos proclamados”.
El canciller dijo que se “restringirán las libertades de los ciudadanos estadounidenses” y reducirán las oportunidades de participación de sus empresas en la economía de la isla.
“Cuba rechaza enérgicamente las nuevas medidas que endurecen el bloqueo, lo que denunciaremos en la próxima Asamblea General de la ONU, porque es injusto, inhumano, genocida, extraterritorial y violatorio de la soberanía de todos los Estados”, indicó.
“El gobierno de Estados Unidos no tiene autoridad moral, no puede dar lecciones sobre derechos humanos y democracia”, apuntó.
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Con información de AFP