Londres.— Agentes de policía ofrendan un ramo de flores en el Memorial de la Policía Nacional, el pasado 23 de marzo, un día después del ataque terrorista en Westminster, en donde murió el oficial Keith Palmer. El grupo yihadista Estado Islámico (EI) se adjudicó el atentado, que dejó cinco muertos y cuarenta heridos, cometido por Khalid Masood, un británico condenado en el pasado por delitos comunes. “El autor del ataque frente al Parlamento británico en Londres es un soldado del EI” y su acción respondió al llamamiento a atacar “a los países de la coalición” internacional antiyihadista, indicó la agencia de propaganda del EI. Masood arrolló con su auto a un grupo de peatones antes de acuchillar a un oficial que custodiaba el Parlamento y ser abatido por la policía. El del pasado miércoles fue el ataque más mortífero en Reino Unido desde los atentados suicidas del 7 de julio de 2005 en Londres, que dejaron 56 muertos. Entre las víctimas mortales había un ciudadano estadounidense y una mujer británica de origen español. Y entre los heridos, siete muy graves, había británicos, franceses, surcoreanos, griegos, un alemán, un polaco, un irlandés, un italiano y un estadounidense.