Los empresarios hispanos se enfrentan a una nueva disyuntiva: la construcción del muro fronterizo entre México y Estados Unidos. Pese a que las duras políticas migratorias de Donald Trump también podrían afectar a sus connacionales, las firmas latinas ya alzan la mano para prestar sus servicios en este proyecto.
El peso económico del proyecto atrae a grandes grupos, incluso a mexicanos como el caso de Cemex y Cementos de Chihuahua, que ya han manifestado su interés para proveer el cemento que construirá el muro.
En total, cerca de 650 empresas de todos los tamaños -incluyendo 66 de propiedad de hispanos- respondieron al llamado del 24 de febrero del Departamento de Seguridad Interior (DHS) de pre-calificación para la obra.
El llamado formal de ofertas, previsto para este miércoles, fue aplazado a una fecha no determinada, dijo el DHS, el cual aseguró que el interés por el proyecto es “elevado”.
Los ejecutivos latinos de distintos ámbitos se dicen en una encrucijada, pero de todas formas van a participar, como es el caso de la empresa de Michael Luera, un latino propietario de una empresa dedicada a la recolección de datos geológicos o Mario Burgos, dueño de una empresa constructora en el estado de Nuevo México.
El grupo franco-suizo LafargeHolcim, dijo estar listo para vender material para “cualquier proyecto de infraestructura” en Estados Unidos, gesto que provocó una alerta del propio presidente francés.
El gigante irlandés de la construcción CRH dijo que el proyecto no era “de nuestro interés”.
La empresa estadounidense BTP 84 Lumber causó sensación con un anuncio publicitario en que sus obreros construyen una gran puerta en el muro para que pasen una madre con su pequeña hija.
Construcción mexicana, bajo presión
Legisladores del Partido Acción Nacional (PAN) y el Partido de la Revolución Democrática (PRD) presionan a las constructoras mexicanas para evitar que participen en la construcción del controvertido muro.
La senadora panista Gabriela Cuevas presentará este jueves un exhorto para que el presidente Enrique Peña Nieto, gobiernos de los estados y municipios rechacen a cualquier firma que participe en la obra.
“Es elemental que en todo lo que se refiere a las compras gubernamentales en todos los niveles de gobierno no se haga ningún tipo de contrato con alguna de las empresas que participen en la construcción del muro”, dijo la legisladora del opositor Partido de Acción Nacional (PAN) este miércoles a la AFP.
Cuevas, que es también presidenta de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado, dijo que se están revisando las leyes de obra pública y adquisiciones para ejercer presión en el mismo sentido.
Ecovelocity, una pequeña empresa del estado de Puebla, en el centro del país, llamó la atención nacional el martes por su interés en realizar la iluminación del muro.
Pero, contactado por la AFP, su responsable Theodore Atalla se limitó a asegurar que “ya se ha retirado la propuesta”. Este miércoles el nombre de la compañía no aparecía en el registro de más de 660 empresas interesadas en participar en la obra.
Por su lado, Elementia, en parte propiedad del magnate mexicano Carlos Slim, negó categóricamente que vaya a participar a través de su división Cementos Fortaleza.
Con información de AFP