Marcará corrupción campañas en 2018: Roy Campos

La corrupción como marcador de agenda y sorpresas en la designación del candidato del PRI a la presidencia de la República son los colores del panorama que Roy Campos, director de la casa encuestadora Consulta Mitofsky, avizora rumbo a las elecciones de 2018.

En entrevista con Newsweek Aguascalientes, Campos Esquerra advierte una contienda entre Andrés Manuel López Obrador, de Morena, y Ricardo Anaya, del PAN. Sin embargo, plantea a dos ex gobernadores priistas como alternativas a la falta de perfiles del tricolor.

“Tenemos a Osorio un poco enfrentado con otro grupo del PRI (de Luis Videgaray). Después viene Eruviel que, si pierde el Estado de México, tendríamos que borrarlo. Después viene Manlio, que tampoco pertenece al grupo del gobierno. Después viene Meade, que las reglas internas del partido, hoy, no le permiten ser candidato. Después Videgaray, que no tiene el carisma para ser candidato. Luego Nuño, que tampoco las reglas le permiten contender.

“La decisión del PRI podría llegar a ser por eliminación (…) Encontramos a algunos que podrían llegar a ser como Pepe Calzada, ex gobernador de Querétaro; como Pepe Narro, secretario de Salud, o como Ivonne Ortega, ex gobernadora de Yucatán”, prevé.

La fuerza de AMLO

Oficialmente, las candidaturas se definirán en enero de 2018. Aun así, el analista considera que López Obrador es el único aspirante, hasta ahora, con un lugar seguro en las boletas del próximo año.

Atribuye la fuerza del ex jefe de gobierno del Distrito Federal, a tres factores. El primero, la participación del tabasqueño en dos elecciones consecutivas -“nunca dejó de hacer campaña”, dice. El segundo, los tropiezos que el PRI sufrió en las elecciones de 2016 y al gasolinazo de 2017; y el tercero, el discursos ‘antisistema’ que resulta atractivo para el electorado.

“La elección evidenció gobernadores del PRI corruptos. Puntualmente, Javier Duarte. Y eso hizo que el PRI cayera de la primera a la segunda posición en las preferencias electorales, una posición que había mantenido durante más de ocho años (…) Pero cuando inicia 2017 tenemos el segundo punto del que nos tendríamos que acordar: el incremento a los precios de la gasolina. Ese momento hizo que el PRI se desplomara hasta tercer lugar, ya como partido. Olvídate de candidatos: ¡como partido, en tercer lugar! Esa caída, ¿qué partido la aprovecha? Morena”, indica.
Y explica:
“Mientras en el PAN se pelean entre ellos para ser candidatos, el PRI se pelea entre ellos, el PRD no puede poner ni candidatos a gobernador y los otros partidos andan viendo cómo sobrevivir, Morena ya está muy organizado, fijando agenda. López Obrador fija la agenda, escoge con quién se pelea, con quién debatir, pone los temas sobre la mesa. Volvió aquel López Obrador dominante de 2000 a 2006, donde era él el dueño de la agenda, hoy lo estamos viendo trabajar nuevamente”.

La importancia del Edomex

Donde el PRI sí es competencia en este momento es en el Estado de México, que ese partido gobierna desde hace más de un siglo. El dominio del tricolor nunca había estado en más riesgo que ahora, por lo que perderla es casi una predicción del resultado de la elección presidencial.

Morena es nuevamente el opositor a vencer en el bastión priista.

“Lo que vale la pena destacar en el Estado de México es que justo sea Morena, un partido que todavía no cumple tres años de existencia, el que está poniendo en riesgo la continuidad del PRI en el Estado de México. Eso es lo que llama la atención: que Morena, con una candidata que inició totalmente desconocida, esté poniéndolo así. Y, ¿a qué se debe? Uno, a López Obrador y, dos, a que ocho de cada 10 votos del Estado de México son conurbados a la Ciudad de México (…) Es decir, la influencia que tiene la Ciudad de México en la elección del Estado de México es de 80 por ciento y en la Ciudad de México, Morena es el partido dominante. Ahí se explica por qué la fuerza de Morena en ese estado”, explica Roy Campos.

Pugna Zavala-Anaya y la apuesta de Moreno Valle

Sobre la situación del PAN, Campos observa una mayor posibilidad para el presidente del Comité Ejecutivo Nacional (CEN). La razón: a pesar de que Margarita Zavala goza de más popularidad hacia afuera, Ricardo Anaya tiene mayor control a lo interno.

Sin embargo, apunta, la falta de definición entre las dos cartas fuertes resta tiempo para hacer una campaña que permita ‘alcanzar’ al líder de Morena y abre la puerta al ex gobernador de Puebla, Rafael Moreno Valle.

“Si el PAN elige candidato por los métodos tradicionales de sus militantes, es Ricardo Anaya el candidato, pero dejando atrás a la carta más fuerte en términos de popularidad que tienen, que es Margarita. Al revés, si es Margarita, basada en encuestas o popularidad, entonces omiten la opinión de su estructura partidista.

“El PAN está metido en un grave problema y es justo donde Moreno Valle apuesta a ser el tercero en discordia, en ser el que les pueda decir:ni tú ni tú, dejen de pelearse. A ser el que los una y Moreno Valle apuesta un poco a ser el fiel de la balanza, pero el PAN está metido en un verdadero problema”, explica.

Independientemente de los perfiles y pese a que el conflicto interno ha atraído reflectores en beneficio, sobre todo, de Anaya Cortés, la definición tardía tanto del PRI como del PAN pone a sus candidato en desventaja frente a López Obrador, observa Campos.

Corrupción, el tema

El director de Consulta Mitofsky pronostica, para 2018, las campañas más sucias de los tiempos recientes.

Desde su punto de vista, en temas como la migración, la relación con Donald Trump y la seguridad los candidatos no ofrecerán discursos ni propuestas nuevas. En cambio, la corrupción será el diferenciador en sus discursos.

“Ese sí puede diferenciarlos, porque la campaña puede ser de sistema contra antisistema y el antisistema justo lo que hace es mostrar la corrupción. Y van a empezar a aparecer los nombres de personas corruptas de todos los partidos.

“Incluso el PAN, el PRI y el PRD podríamos decir que ya está vista gente a la que van a acusar, pero en Morena van a acusar nuevamente que si López Obrador y su tres de tres, y si no López Obrador, la gente que lo acompaña, la gente que se le ha unido, pero el chiste es que, como sí puede ser un tema diferenciador la corrupción, ahí va a haber muchas acusaciones, así que preparémonos para una campaña sucia muy fuerte para 2018”, adelanta.

Y la guerra sucia, anticipa, será acorde a la era de la post verdad: filtraciones y falsificación de audios, videos; circulación de fake news y “uso de redes sociales impresionante”.