El estado de Washington se han unido a Hawái, y se espera que estados como Nueva York, Oregon y Minnesota también lo hagan, en contra del nuevo veto migratorio del presidente Donald Trump el cual suspende temporalmente la entrada de refugiados y la entrega de visas para los ciudadanos de seis países de mayoría musulmana bajo el argumento de que se busca evitar posibles infiltraciones de terroristas.
El fiscal general de Hawái, Doug Chin, informó el miércoles que había presentado una demanda de suspensión provisional del nuevo texto que ha firmado el lunes por el mandatario estadounidense. El secretario de Justicia de Washington, Bob Ferguson, anunció a su vez este jueves que su estado va a presentar una moción para bloquear el decreto de Trump y aseguró que al menos otros tres estados se le unirán en esta batalla legal.
“Afirmamos que el presidente no puede declararse unilateralmente libre de la orden de prohibición y el mandato de la corte”, dijo Ferguson a la prensa. “Consideramos que la orden de prohibición temporal que obtuvimos sigue en vigor”, añadió.
Ferguson reconoció que se han producido algunas “concesiones”, pero consideró que todavía pueden cuestionarse sus bases constitucionales. Entre los cambios del nuevo veto, que entrará en vigor el 16 de marzo, destaca la supresión de la referencia a las minorías religiosas, además de la protección de ciudadanos con visas válidas y permisos de residencia, algo que no quedaba claro en el anterior texto.
Un juez federal de Seattle bloqueó temporalmente en todo EE.UU. el primer decreto de Trump alegando que provocaría “un perjuicio irreparable”. Posteriormente, la corte de apelaciones de San Francisco decidió mantener la suspensión, al considerar que el gobierno no había demostrado la inminencia de graves riesgos para la seguridad de Estados Unidos.
El secretario de Justicia, Jeff Sessions, aseguró en ese entonces que 300 personas que habían entrado a Estados Unidos con estatuto de refugiado eran objeto de una investigación del FBI por terrorismo. No obstante, el funcionario no precisó si las personas procedían de los países a los que se les impuso el veto.