Saqueos indignos

VERACRUZ, VER.— A pesar del resguardo de la Marina Armada de México, una turba irrumpió en un centro comercial de la zona conurbada de Veracruz, donde sacó desde juguetes y electrodomésticos, hasta ropa y enseres, el pasado 4 de enero. Al cierre de esta edición, un policía muerto, unos 250 comercios saqueados y más de 500 detenidos dejaron las protestas contra el aumento a la gasolina en México, además de varias manifestaciones y bloqueos viales. En la Ciudad de México, un centenar de personas marchó hacia la residencia presidencial para expresar su repudio al gasolinazo, pero un bloqueo policial le impidió llegar a su destino. “¡Abajo la reforma energética!”, señalaba una pancarta enarbolada por una mujer mientras que un hombre a su lado afirmaba que el petróleo “es del pueblo”. El mismo día 4, Peña Nieto dijo que comprende “la molestia y el enojo” por el alza a los combustibles, pero sostuvo que era necesaria para mantener la estabilidad económica y que es resultado del alza en los precios internacionales. El 1 de enero entraron en vigor aumentos de precios, los mayores en años, de 20.1 por ciento a las gasolinas y 16.5 por ciento al diésel, como parte de una política de liberación de precios.