Donald Trump, presidente electo de Estados Unidos, será el máximo responsable del comportamiento ambiental en el gobierno, parte de su éxito, dependerá en gran medida de la atención que brinde al cambio climático y deterioro en suelos, agua y aire por las implicaciones económicas que conllevan, advierteVITALIS, organización de conservación ambiental y desarrollo sustentable.
Estados Unidos acumula 40 por ciento de la deuda climática mundial por los daños causados al ambiente, según un estudio difundido por la revista“Nature Climate Change”.
Este país es el segundo productor más importante de gases efecto invernadero del planeta y basa 86 por ciento de su producción energética de fuentes fósiles.
El magnate norteamericano deberá enfrentar la intensificación de los fenómenos atmosféricos, la pérdida de biodiversidad y el consumo insostenible, dijo Diego Díaz Martín, director general para las Américas de VITALIS.
Las consecuencias del cambio climático no se atribuyen sólo a las sequías, sino a la variabilidad climática que intensificará calores y fríos a EE.UU. provocando incendios forestales e inundaciones más intensas.
Trump nunca se definió como ambientalista, sin embargo, los costos ambientales para Estados Unidos se estiman en 8000 millones de dólares al año, informó Díaz Martín.
La incredulidad de Trump frente al cambio climático, no detendrá los fenómenos atmosféricos que en los últimos 36 años han incrementado su fuerza, como en el caso de los tornados y huracanes, advirtió VITALIS en un comunicado de prensa.
Actualmente, el país norteamericano perdió el 20 por ciento de sus bosques. La Agencia de Protección Ambiental (EPA) tendrá que invertir 384, 000 millones de dólares en renovación de tuberías de agua y plantas de tratamiento, esto, sin incluir el costo de mantenimiento de los sistemas actuales, dice VITALIS.
Cifras del Servicio de Pesca y Vida Silvestre de los Estados Unidos reflejan la existencia de al menos 1604 especies amenazadas, de las cuales 903 son plantas y 701 son animales.
En materia de contaminación, señaló Díaz Martín, Trump, enfrentará grandes retos, en especial por las áreas urbanas, debido entre otras razones, a los patrones de consumo insostenible de la población estadounidense.
Este país ocupa el primer lugar en mayor producción per cápita de basura en el mundo, cercano a 2 kilogramos por persona al día, de acuerdo con la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos.
La nación norteamericana produce más de 3 millones de toneladas basura electrónica que terminan en rellenos sanitarios sin ningún tipo de tratamiento, con las subsecuentes consecuencias de su mala disposición.