Insultos, ataques personales en redes sociales, ironías por televisión: el comportamiento de Donald Trump hacia las mujeres, incluyendo su adversaria Hillary Clinton, se convirtió en un problema que podría costarle la elección.
Sin embargo, el magnate asegura que los comentarios despectivos que ha hecho en contra de las mujeres fueron con el “propósito del entretenimiento”.
En una entrevista realizada en Henderson, Nevada, el periodista Jim Snyder le preguntó a Trump si como padre de dos hijas podía entender que algunos de sus comentarios puedan ser dañinos para niñas que luchan con su imagen y contra la presión de tener un “cuerpo de modelo”.
De inmediato, el candidato republicano respondió: “Mucho de eso se dijo con el propósito del entretenimiento. No hay nadie que tenga más respeto por las mujeres que yo”.
Además, hace unos días dijo: ”Yo aprecio mujeres. Yo quiero ayudar a las mujeres”.
No obstante su carrera muestra otra cosa. Hace unas semanas se vio envuelto en una ruidosa polémica con una ex Miss Universo, la venezolana Alicia Machado, a quien había llamado “Miss Piggy” (Cerdita) porque ella había aumentado de peso.
Pero el episodio es apenas el último capítulo de polémicas con mujeres periodistas, comediantes y políticas, que fueron objeto de comentarios deTrumppor sus cuerpos, sus vidas sexuales, sus competencias o su salud física.
La semana pasada, por ejemplo, en un gesto inédito pera un candidato presidencial,Trump fue a la red Twitter a las cinco de la mañana para mandar un mensaje a sus seguidores sobre el pasado de Machado y su “video sexy”.
Ametralladora giratoria
También es el primer candidato a mofarse de su adversario, al imitar a una Clinton debilitada a raíz de un malestar que sufrió durante un acto público el mes pasado.
“Ahí tienen a una mujer que supuestamente va a luchar contra esto y lo otro, y siquiera puede caminar cinco metros hasta su auto”, se burló Trump.
En el primer debate presidencial también utilizó la oportunidad para alimentar su ya larga pelea con la comediante Rosie O’Donnell.
“He dicho algunas cosas duras sobre ella, y creo que todos aquí estarán de acuerdo en que ella se lo merece y que nadie se siente mal por ella”, dijo.
Previamente, también había reservado artillería verbal contra la presentadora Megyn Kelly, de la red conservadora Fox News. “No diré que es un ‘bimbo’ (mujer sexy y cabeza hueca) porque sería políticamente incorrecto. Diré que es una reportera peso mosca”.
En otra oportunidad, recurrió a Twitter para afirmar que la presentadora Mika Brzezinski era “una novia insegura y de larga data” del otro presentador del programa Morning Joe, Joe Scarborough, aunque los dos nunca tuvieron alguna relación personal.
La aspirante presidencial Carly Fiorina, al inicio de la campaña, también fue objeto de la furia de Trump durante un debate en las primarias republicanas.
“¡Miren esa cara! ¿Quién votaría por eso?”, expresó Trump.
Una investigación periodística incluso sugirió que durante su gestión al frente de reality show “The Apprentice”, ya había mostrado conducta cuestionable hacia mujeres.
Más de 20 ex miembros del equipo del programa, editores y participantes recuerdan a Trump haciendo comentarios bajos o sexualmente agresivos sobre las mujeres del programa.
El comité de campaña deTrump descartó esas acusaciones como “extravagantes, sin substancia y totalmente falsas”.
‘Posición precaria’
En diversos sondeos, las estadounidenses -que componen el 52% del electorado- dejaron claro que los comentarios de Trump no son bienvenidos.
Aproximadamente el 55% de las mujeres adelanta que votará por Clinton, contra 36% que prefiere a Trump. Luego de los comentarios sobre Machado, un 55% de las mujeres dijo que tenía una peor impresión de Trump, de acuerdo con un sondeo de Politico/Morning Consult.
Esto “realmente lo pone en una posición precaria con las mujeres, el mayor bloque de electores en el país”, dijo Jeane Zaino, profesora de ciencia política en el Iona College.
En su opinión, los republicanos “son sensibles al hecho de que han estado perdiendo el voto femenino en varias elecciones”, y después de la derrota de Mitt Romney en 2012 el partido inició discusiones internas para tratar de atraer el voto de mujeres.
En esta campaña, el comité de Trump ha tratado de aproximarse del electorado femenino con propuestas como la adopción de licencia de maternidad pagada, o con mensajes comerciales en TV en que su hija Ivanka habla sobre las familias y las mujeres que trabajan.
El partido “está trabajando duro para capturar el voto femenino, pero él sigue haciendo esos comentarios… sobre una reina de belleza de hace décadas”, dijo Zaino.
Con apenas cinco semanas para las elecciones del 8 de noviembre, la especialista se preguntó siTrumpes “capaz de convencer de que tiene el temperamento para ser presidente. A cada día eso se torna más difícil”.