Expertos
calificados de Rusia están casi seguros de que la extraña señal, que trajo en ebullición
al universo de la astrofísica por varios días, proviene de una satélite
militar.
Alexander Ipatov, director del Instituto de Astronomía
Aplicada de la Academia Rusa de Ciencias, cuenta en un comunicado a la agencia
TASS que hace años a un equipo de investigadores –del que él formaba parte– le
sucedió algo similar: descubrieron una señal inusual muy parecida a la del 15
de mayo de 2015; detalla que aquella también era más potente que el ruido
ambiente registrado normalmente. “Al final resultó ser un satélite militar
soviético que no estaba catalogado”.
Yulia Sotnikova, investigadora rusa, emitió un
comunicado a través del Observatorio Astrofísico de la Academia Rusa de la
Ciencia en el que dice que su análisis revela “el probable origen terrestre (de
la señal)”. Agrega que “puede decirse con seguridad que ninguna de las señales
buscadas ha sido detectada aún”. En una entrevista que le hizo TASS, Sotnikova
no precisó una fuente para la señal, se limitó a anotar que “probablemente fue
una perturbación terrestre”.
El Instituto SETI aún no ha emitido ninguna conclusión
oficial al respecto. Pero no se queda al margen por completo. Publica en su
sitio web que “hay una contradicción en la respuesta de Alexander, ya que esta
señal se detectó en mayo de 2015, mucho después de la desaparición de la Unión
Soviética”.
Con gran pesar para muchos, a la extraña señal
procedente del espacio se le ha retirado el halo fantástico, acariciado por
décadas, de encontrar vida inteligente en otro planeta.
Queda como anécdota que cerca del Cáucaso ruso, el
radiotelescopio Ratan 600 registró una señal procedente de HD164595, una
estrella a 95 años luz de la Tierra, en la constelación de Hércules. El beep
que esperaba fuera el inicio de una comunicación, fue sólo eso, un beep.
A ver qué novedades arroja la reunión de
investigadores que tienen programada para el próximo 27 de septiembre. Quizá de
allí salga alguna conclusión más concreta, o tal vez se renueva la ilusión de
los extraterrestres.