El maestro José Paulo Bassol Martínez, profesor de Derecho Internacional de la Facultad de Derecho de la Universidad Panamericana campus Aguascalientes, advirtió que las tensiones entre Estados Unidos y Ucrania, así como la redefinición del apoyo estadounidense, evidencian una transformación del orden internacional, en la que los intereses económicos y estratégicos están modificando las alianzas tradicionales. También señaló que esta situación plantea riesgos para la soberanía de los Estados y deja importantes lecciones para México.
El especialista explicó que las tensiones entre Donald Trump y Volodímir Zelensky responden a diferencias sobre las condiciones para terminar la guerra. Mientras Washington busca alcanzar un acuerdo que ponga fin al conflicto, Ucrania exige preservar su soberanía y obtener garantías frente a futuras agresiones rusas.
“No estamos necesariamente ante el abandono de Ucrania, sino ante una redefinición de las condiciones del apoyo estadounidense“, afirmó.
Bassol Martínez identificó además una política exterior estadounidense más orientada a sus intereses económicos y energéticos, así como una estrategia para trasladar mayores responsabilidades de seguridad a Europa.
Europa ante el desafío de garantizar la seguridad
De acuerdo con el académico, este cambio coloca a Ucrania en una doble vulnerabilidad: por un lado, militar, por su dependencia de los sistemas de defensa e inteligencia estadounidenses; y por otro, diplomática, ante la posibilidad de que Washington y Moscú negocien condiciones que comprometan su soberanía.
Para el especialista, Europa enfrenta una transformación de su papel geopolítico. Ya no basta con proporcionar financiamiento, sino que debe fortalecer sus capacidades militares, coordinar garantías de seguridad y participar directamente en las negociaciones.
Sin embargo, advirtió que el respaldo europeo difícilmente puede sustituir las capacidades especializadas de Estados Unidos, particularmente en inteligencia y defensa.
La relevancia de estas garantías se hizo evidente durante las reuniones celebradas a inicios de noviembre en Bruselas, donde representantes de Ucrania, Estados Unidos y aliados europeos abordaron posibles compromisos de seguridad para Ucrania y una nueva estrategia de seguridad europea.
Tres escenarios para el futuro del conflicto
El especialista identificó tres posibles escenarios: el primero contempla acuerdos parciales para suspender ataques contra infraestructura energética; el segundo, un congelamiento temporal del frente militar; y el tercero, la prolongación de la guerra mediante negociaciones intermitentes.
Desde el derecho internacional, Bassol Martínez subrayó que detener las operaciones militares no equivale a resolver las disputas territoriales ni implica reconocer jurídicamente una anexión.
“La búsqueda de beneficios económicos no quita la prohibición de adquirir territorio mediante el uso de la fuerza, ni elimina las obligaciones internacionales derivadas de la Carta de las Naciones Unidas“, sostuvo.
¿Qué implicaciones tiene para México?
Para el académico, este escenario demuestra que las relaciones internacionales están cada vez más condicionadas por intereses nacionales inmediatos, lo que obliga a países como México a diversificar sus vínculos económicos y diplomáticos.
En el contexto de las negociaciones relacionadas con la revisión del T-MEC, destacó la importancia de mantener una cooperación pragmática con Washington, defender jurídicamente los intereses comerciales y preservar la autonomía de decisión.
Finalmente, advirtió que el conflicto trasciende la disputa territorial y refleja una transformación del orden internacional surgido después de la Segunda Guerra Mundial.
“El verdadero reto, el desafío, es que esta transición hacia un mundo más multipolar no termine debilitando los principios fundamentales del derecho internacional“, concluyó.