Prestaciones insuficientes y pensiones pendientes: la deuda con quienes protegen a Baja California

Federación Policial exige supervisar incapacidades médicas, fortalecer los sistemas de pensiones y dignificar las condiciones laborales de los policías preventivos

Mexicali, Baja California.- La discusión sobre las incapacidades médicas de los policías no puede reducirse únicamente a detectar posibles abusos. Detrás de cada incapacidad recurrente existe una realidad mucho más compleja: agentes lesionados, enfermos o incapacitados de manera permanente que permanecen atrapados en un sistema que, en muchos municipios de Baja California, sigue sin ofrecerles un retiro digno ni prestaciones suficientes para protegerlos a ellos y a sus familias.

Ese es el diagnóstico que plantea Alejandro Monreal Noriega, presidente de la Federación Policial de Baja California, quien advierte que la supervisión de las incapacidades médicas debe realizarse con firmeza, pero sin perder de vista que la verdadera solución pasa por fortalecer el sistema de prestaciones sociales y de pensiones para los elementos de seguridad pública.

“Quien esté utilizando una incapacidad de manera irregular debe ser investigado y sancionado; sin embargo, también debemos reconocer que existen muchos policías que permanecen incapacitados porque simplemente no existe un sistema de pensiones por invalidez que les permita retirarse con dignidad”, sostiene Monreal.

Un problema compartido entre gobiernos y el sistema de salud

Para el dirigente policial, la responsabilidad no recae exclusivamente en las corporaciones de seguridad.

Explica que las instituciones de salud y los distintos órdenes de gobierno comparten la obligación de revisar la legalidad de las incapacidades médicas, verificar que éstas se encuentren plenamente justificadas y, al mismo tiempo, garantizar que los policías verdaderamente lesionados o enfermos reciban el tratamiento y la protección laboral que les corresponde.

“La supervisión debe existir, pero también debe existir sensibilidad institucional. Muchos compañeros llevan meses o incluso años renovando incapacidades temporales porque simplemente no tienen acceso a una pensión definitiva”, afirma.

Imagen: Alejandro Monreal, Presidente de la Federación de Policías de Baja California / Nw Noticias BC.

La dignificación policial sigue siendo una asignatura pendiente

El debate cobra mayor relevancia en un momento en que Baja California enfrenta importantes desafíos en materia de seguridad pública.

Durante los últimos años, distintos organismos ciudadanos, académicos y empresariales han coincidido en que el fortalecimiento policial no depende únicamente de adquirir patrullas, armamento o tecnología, sino aportarle inversión al capital humano.

 

 

Especialistas han señalado reiteradamente que la permanencia, profesionalización y desempeño de los policías están directamente relacionados con factores como:

* Salarios competitivos.
* Seguridad social integral.
* Atención médica especializada.
* Apoyo psicológico permanente.
* Sistemas sólidos de jubilación y pensiones.
* Seguro de vida suficiente.
* Estabilidad laboral para sus familias.

Cuando estas condiciones no existen, aumenta el desgaste institucional, la rotación del personal, el ausentismo y las dificultades para reclutar nuevos elementos, afectando finalmente la capacidad operativa de las corporaciones.

El ranking evidencia profundas desigualdades

Como parte de su análisis, la Federación Policial elaboró un comparativo de 20 prestaciones sociales consideradas fundamentales para los cuerpos policiales de Baja California. El estudio muestra diferencias significativas entre corporaciones estatales y municipales. El contraste resulta particularmente marcado.

Mientras Mexicali prácticamente alcanza el cumplimiento total de las prestaciones sociales para sus policías, Tecate apenas cubre cuatro de las veinte prestaciones analizadas.

En el caso de Tijuana, la corporación municipal (la más numerosa y una de las que enfrenta mayor presión operativa del estado) únicamente cumple con seis prestaciones, equivalente al 30% del total evaluado.

Imagen: Rankin de prestaciones sociales en las corporaciones policiales de Baja California / Nw Noticias Baja California.
Imagen: Rankin de prestaciones sociales en las corporaciones policiales de Baja California / Nw Noticias Baja California.

¿Qué prestaciones siguen faltando?

El estudio identifica beneficios que todavía no se encuentran plenamente garantizados en diversas corporaciones, entre ellos:

* Sistemas de jubilación y pensiones.
* Pensiones por invalidez.
* Tratamiento psicológico y psiquiátrico.
* Prótesis e implantes.
* Bonos de riesgo.
* Becas escolares para hijos de policías.
* Créditos de vivienda.
* Primas de antigüedad.
* Testamentos institucionales.
* Bonos extraordinarios por desempeño.
* Licencias especiales y apoyos familiares.

Monreal considera que estas prestaciones no representan privilegios, sino condiciones mínimas para ejercer una profesión considerada de alto riesgo.

Ensenada apuesta por la prevención

Dentro del panorama estatal, el presidente de la Federación reconoce experiencias que comienzan a mostrar resultados positivos. Destaca el caso de Ensenada, donde, en coordinación con la Secretaría de Salud, se implementan jornadas médicas preventivas dirigidas al personal operativo.

Según explica, el seguimiento permanente del estado de salud de los agentes ha permitido detectar oportunamente enfermedades, reducir incapacidades prolongadas y mejorar el control médico del personal.

“La prevención siempre será más efectiva que reaccionar cuando el problema ya es irreversible”, señala.

Pensiones: el gran pendiente

Uno de los mayores retos, advierte el dirigente policial, continúa siendo la inexistencia de esquemas sólidos de pensión por invalidez. Sin ellos, muchos policías que ya no pueden desempeñar funciones operativas permanecen durante largos periodos bajo incapacidades temporales que deben renovarse constantemente.

Esta situación, afirma, afecta tanto al elemento como a la administración pública, pues genera incertidumbre jurídica, presión financiera y vacantes que difícilmente pueden ocuparse.

Un llamado a pasar del discurso a la acción

Alejandro Monreal sostiene que la dignificación policial no debe quedarse en discursos de reconocimiento durante ceremonias oficiales o celebraciones del Día del Policía.

Considera indispensable que los municipios y las instituciones estatales consoliden sistemas modernos de prestaciones laborales, fortalezcan los mecanismos de supervisión de incapacidades médicas y garanticen esquemas de retiro que ofrezcan certeza a quienes arriesgan diariamente su integridad.

“No podemos exigir policías profesionales, honestos y comprometidos mientras seguimos teniendo corporaciones donde apenas se cumple una quinta parte de las prestaciones que deberían recibir. Dignificar al policía significa cuidar también a su familia, proteger su salud y ofrecerle la tranquilidad de que, si resulta lesionado en cumplimiento del deber, no quedará abandonado por las instituciones.”

El mensaje de la Federación Policial coloca nuevamente sobre la mesa un debate de fondo: la seguridad pública no sólo depende del combate al delito, sino también de la capacidad del Estado para ofrecer condiciones laborales justas a quienes tienen la responsabilidad de proteger a la sociedad. Nw