En Aguascalientes, y prácticamente en todo el país, existe una idea que se ha repetido durante décadas entre quienes deciden estudiar alguna disciplina artística: del arte no se vive. Sin embargo, en un estado donde la economía está impulsada principalmente por la industria automotriz y la manufactura, dedicarse a la cultura suele entenderse como una vocación, más que como una actividad capaz de generar ingresos suficientes para vivir.
Las cifras ayudan a explicar esa percepción. De acuerdo con la Cuenta Satélite de la Cultura de México 2024, elaborada por el INEGI, las actividades culturales aportan apenas 1.4% del Producto Interno Bruto (PIB) de Aguascalientes.
Sin embargo, detrás de esos números también existen historias que contradicen ese factor común. Una de ellas es la de Ruido Proyectos, un espacio independiente que este año celebra su décimo aniversario y que, además de consolidarse como un referente para las artes visuales y la gestión cultural en la entidad, demuestra que es posible construir un proyecto sostenible sin renunciar a la creación artística.
Detrás de esa historia se encuentra Jonathan Fuentes Elías, mejor conocido como JF Elías, artista visual y fundador de Ruido Proyectos, quien comenzó a gestar la iniciativa desde 2012. En un principio nació como un colectivo dedicado a difundir el trabajo de artistas visuales de Aguascalientes fuera del estado, aunque cuatro años más tarde evolucionó hasta convertirse en un espacio físico enfocado no sólo en la exhibición de obra, sino también en la formación, la producción y la comercialización del arte.
“Ruido proyectos es un lugar para la discusión, la proyección, la comercialización, la producción, el convivir del arte o del medio artístico. También es una galería de exposición y un taller de diferentes disciplinas de las artes visuales” describió Elías.
A una década de su fundación, Ruido Proyectos ha tenido que enfrentar los mismos desafíos que cualquier otro negocio: cubrir el pago de la renta, hacer frente al aumento en los costos de operación, cumplir con obligaciones fiscales y encontrar fuentes constantes de ingresos para mantenerse en funcionamiento.
No obstante, su fundador asegura que la permanencia del espacio no ha dependido únicamente de su rentabilidad económica. Desde su origen, el proyecto ha buscado equilibrar la sostenibilidad financiera con la misión que le dio vida en 2012: impulsar, difundir y fortalecer las artes visuales.
Esa visión también ha marcado la programación del recinto. Aunque históricamente ha privilegiado la exhibición del talento local, también ha incorporado a artistas nacionales e internacionales, una estrategia que le ha permitido ampliar su alcance y posicionarse como uno de los espacios independientes de mayor reconocimiento para las artes visuales en Aguascalientes y fuera del estado.
“Regularmente en las muestras que tenemos invitamos a artistas de fuera con cierta proyección, porque creemos que están teniendo un impacto relevante dentro de su práctica, lo que nos ha llevado a tener más proyección en otros lugares. Todo está en la comunicación y en abrirte a lanzar proyectos, entrar a convocatorias, intentar crecimiento más allá de lo económico, si nos vamos solo por lo económico, sería un lugar con otras condiciones” reflexionó.
A ese reto se suma otro igual de complejo: construir un mercado para el arte. De acuerdo con su director, espacios como este también deben enfrentarse a la percepción de que adquirir una obra artística es un lujo reservado para unos cuantos, así como a la idea de que el valor de una pieza depende del prestigio de la galería o del recinto donde se exhibe.
Frente a ello, este proyecto ha apostado por acercar el arte al público mediante exposiciones, talleres, conversatorios y otras actividades que, además de fomentar el consumo cultural, contribuyen a formar nuevos públicos y potenciales coleccionistas.
“Hay un interés del público, hay gente muy interesada en el arte. Hay maneras de consumir arte como tomando talleres, asistiendo y creando eventos alrededor de exposiciones; otra cosa es la venta de arte, que es donde quizá hay una debilidad, pero no solo en el estado sino en otras partes del país, es un fenómeno común. Aun así, hay compradores de arte, aunque la competencia es fuerte” comentó.
Después de diez años, Ruido Proyectos también ha demostrado que las artes visuales están lejos de ser un pasatiempo o una actividad marginal para los hidrocálidos. Para Fuentes Elías, el estado atraviesa un momento de constante crecimiento creativo, impulsado por una nueva generación de artistas que dialoga con una tradición cultural que ha distinguido históricamente a Aguascalientes.
El fundador del espacio sostiene que, más allá de las dificultades económicas, el talento local continúa consolidándose y explorando nuevas formas de expresión, lo que ha permitido diversificar la escena artística y proyectarla hacia otros estados e, incluso, al extranjero.
“Creo que un montón de personas que hacen cosas muy interesantes y hay personas que destacaron y que ya tienen su recorrido, que a lo mejor pertenecen a otros círculos, tienen accesos a otros lugares, a otros museos, pero en general hay un buen nivel de producción en el estado y sobre todo muy variado, que puede ir desde el dibujo tradicional, el grabado, la pintura, hasta el performance, el vídeo o la instalación” afirmó.
Después de una década de trabajo, hay una certeza para JF Elías: el arte está cambiando. También lo hacen las formas de producirlo, difundirlo y consumirlo. Hoy, explica, existen múltiples maneras de acercarse a las artes visuales, ya sea como creador, coleccionista, estudiante o espectador, lo que ha contribuido a derribar la idea de que se trata de un ámbito exclusivo o inalcanzable.
Desde su experiencia, vivir del arte no depende únicamente del talento, sino de la capacidad para asumirlo como una profesión que exige preparación, constancia y disciplina, similar a cualquier otra actividad económica.
“Es diferente a cualquier otra profesión, pero es más una cuestión de disciplina, trabajo, enfoque y de lo que estás haciendo tú realmente. Sí responde a la disciplina y responsabilidad de las personas de hasta dónde llevan su capacidad en las artes visuales” reflexionó.
Para quienes deseen conocer de primera mano el trabajo de Ruido Proyectos, el espacio mantiene una programación permanente de exposiciones, talleres, conversatorios y otras actividades abiertas al público. Sus instalaciones abren de martes a viernes, de 10:00 a 14:00 horas y de 17:00 a 20:00 horas, mientras que su cartelera y próximas actividades se difunden principalmente a través de su cuenta de Instagram.