Con la misma tecnología que usa Pókemon Go, una estudiantede Aguascalientes busca ayudar a jóvenes que, como ella, padecen algún desorden alimenticio.
Recuperada y a punto de convertirse en una ingeniera biomédica, Laura González Ochoa creó Ana y Mía, una app móvil que ayuda al usuario a identificar síntomas de anorexia y bulimia y lo canaliza con especialistas certificados.
“La aplicación cuenta con varias pruebas. Una es que vas a tomarte una foto y vas a poder ver cuánto mide tu cintura, a través de realidad aumentada. ¿Han escuchado lo de Pókemon Go? Con esa tecnología ya lo estamos implementando. También medir la presión (…) y un cuestionario, el típico de sí o no, pero avalado por psicólogos”, detalla la estudiante.
La aplicación también detecta el movimiento ocular, un signo típico de rechazo a la comida que las personas con anorexia y bulimia muestran involuntariamente.
Además de los tests, la app ofrece un directorio de nutriólogos, psicólogos y otros especialistas certificados a los que pueden dirigirse quienes consideren que tienen un problema.
“Como es un tabú, es entre tú y tu celular. Así empezó el proyecto, pero después sí me gustaría hacer una asociación a la que las personas se puedan acercar, o si alguien tiene un hijo o un conocido con un problema, que pueda pedir ayuda y nosotros encaminarlo con especialistas. Ser como un grupo de apoyo para este sector”, visualiza Laura.
Actualmente, Ana y Mía está en fase de ajustes y actualización, pero Laura y Alejandra Alba, su compañera en el proyecto, esperan que quede lista y disponible en Google Play en diciembre, cuando Laura presentará el proyecto de tesis del que se desprende la App.
Detrás del proyecto también está el investigador de la Universidad Autónoma de Aguascalientes (UAA) Omar Gutiérrez, experto en imagenología y quien está asesorando a las jóvenes en la parte de realidad aumentada.
Luego de liberarla para Android, el equipo pretende desarrollar la app también para sistemas iOS y ofrecerla de forma gratuita, pues por experiencia propia, Laura sabe que muchas jóvenes se niegan a pedir ayuda.