Rusia aprueba una ley de vigilancia estilo “Big Brother”

Estrictas leyes antiterroristas que exigen que los proveedores de servicios telefónicos y de Internet almacenen todos los registros de comunicaciones durante seis meses han sido aprobadas por el parlamento ruso, suscitando críticas de los defensores de la privacidad y de los derechos humanos.

La “Ley Yarovaya”, elaborada por Irina Yarovaya, miembro del partido Rusia Unida en respuesta al bombardeo de un avión de pasajeros ruso en el espacio aéreo de Egipto en octubre de 2015, fue aprobada el viernes por la Cámara Baja del parlamento. 

Para que esta legislación se convierta en ley, necesitará ser aprobada por el Consejo de la Federación antes de ser promulgada por el presidente Vladimir Putin, y se espera que ambos hechos ocurran sin problemas.

Entre las personas que critican la nueva ley se encuentra Edward Snowden, quien reveló secretos de la Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos y que actualmente vive en Rusia tras pedir asilo en 2013. 

Snowden dijo que las nuevas leyes son “una violación impracticable e injustificable a los derechos que nunca deberá ser aprobada.”

En una serie de tweets después de la publicación del proyecto de ley, Snowden dijo también que: “La vigilancia en masa no funciona. El proyecto de ley le costará dinero y libertad a todos los rusos sin mejorar la seguridad. No debe ser aprobado.”

De acuerdo con esta legislación, el hecho de no informar acerca de un crimen se convertirá por sí mismo en un delito, mientras que las publicaciones en redes sociales que expresen la aprobación del terrorismo serán tratadas legalmente como si hubieran sido hechas en medios de comunicación masiva. 

La pena máxima para tales publicaciones es de siete años en prisión.

Varias enmiendas “odiosas” fueron eliminadas en el último minuto, de acuerdo con Meduza, un sitio noticioso ruso con sede en Letonia, entre las que se incluye una medida que retiraría a los rusos su ciudadanía y su derecho a viajar al extranjero.

En una declaración publicada en Human Rights Watch, la directora del programa Tanya Lokshina insinuó que tales medidas fueron incluidas originalmente como distractores del contenido principal de la legislación.

Lokshina dijo: “Es difícil no tener la impresión de que el supuesto retiro de la disposición más escandalosa del proyecto de ley pudo haber sido diseñado especialmente para hacer que el público suspirara de alivio y pasara por alto el hecho de que, aún con algunas mejoras, la Ley Yarovaya perjudicará el derecho de las personas a ejercer su libertad de expresión, así como otras libertades fundamentales en Rusia.”