Arquitectos
renombrados se reúnen la próxima semana en España para analizar cómo el cambio
climático está transformando las ciudades y cómo la arquitectura está cambiando
para hacer un mundo más sostenible.
La
cita es en Pamplona, del 29 de junio al 1 de julio, dentro del IV Congreso
Internacional de Arquitectura, bajo el nombre “Cambio de Clima”, Organizado por
la Fundación Arquitectura y Sociedad, entidad
de carácter cultural y privado, sin ánimo de lucro y con proyección pública
nacional e internacional.

Foto: Fundación Arquitectura y Sociedad
De
acuerdo con el director del Congreso, Luis Fernández-Galiano, el título tiene
una doble significación; por un lado, la arquitectura necesita un cambio de
clima y, por el otro, el cambio climático necesita abordarse desde la
arquitectura. Las urgencias del cambio climático exigen pensar de nuevo la
forma de construir edificios y ciudades: la arquitectura cambia para cambiar el
mundo, agrega.
Catedrático
de Proyectos de la Universidad Politécnica de Madrid y director de la revista
Arquitectura Viva, Fernández-Galiano cree que hay un cambio absoluto de actitud
en el mundo del urbanismo y la arquitectura acerca de cómo construir. Dice que
ya no se pueden seguir haciendo ciudades que se extienden sin límites, que
hacen del auto una necesidad. Recomienda regresar al diseño de metrópolis más
tradicionales, más compactas, más peatonales.
Fernández
Galiano señala que la quema de combustibles fósiles tiene su origen en la
concepción de los edificios y en el modo de ocupación del territorio; una parte
importante de la energía que se consume proviene de las construcciones en sí, y
del transporte obligado en estructuras urbanas extensas.
De
entre los invitados destaca Rem Koolhaas (Rotterdam, 1944), premio Pritzker en
2000, arquitecto famoso en el mundo por obras de su autoría como la sede de la
Televisión Central de China, la Casa da Música de Oporto, la Biblioteca Pública
de Seattle o la Fondazione Prada en Milán. Koolhaas
es un visionario holandés, con importantes teorías sobre su oficio y la
sociedad urbana, que asegura enfático que la arquitectura es una mezcla
paradójica de poder e impotencia. Ojalá y se apliquen con el primer término.