El 30% de las doctoras han sido acosas sexualmente: estudio

Un estudio publicado el
martes, en Journal of the American
Medical Association, reveló que el sexismo y el acoso sexual son muy
comunes en una de las cohortes médicas con mayores logros en Estados Unidos.

Los investigadores de la
Escuela de Medicina de la Universidad de Michigan encuestaron a 1,066 médicos
que habían recibido los prestigiosos premios que los Institutos Nacionales de
Salud otorgan a los médicos-científicos más destacados, como reconocimiento a
su desarrollo profesional. Al momento de la investigación, casi todos los médicos
se encontraban a la mitad de sus carreras, y tenían una edad promedio de 43
años.

Los hallazgos son pasmosos:
30 por ciento de las mujeres manifestó haber experimentado acoso sexual,
directamente, en algún momento de sus carreras, respecto de 4 por ciento de los
hombres que pasaron por la misma situación. Entre tanto, 70 por ciento de las
mujeres y 22 por ciento de los hombres dijeron haber percibido un prejuicio de
género en su industria, mientras que 66 por ciento de las mujeres y 10 por
ciento de los hombres afirmaron haber experimentado, directamente, dicho
prejuicio basado en el género.

“Este es un recordatorio
aleccionador de que nuestra sociedad tiene mucho camino por recorrer antes de
lograr la igualdad de géneros”, dijo en una declaración Reshma Jagsi, profesora
asociada y directora adjunta de oncología de radiación en la Escuela de
Medicina de la Universidad de Michigan, y autora principal del estudio.

La investigación se da a
conocer a la zaga de los resultados de otro estudio, publicado el mes pasado,
el cual halló que las doctoras ganan casi 24 por ciento menos dinero que sus
colegas masculinos en general. Y entre los proveedores de salud primarios,
“donde el campo de juego es más equilibrado”, según el informe, los hombres
siguen ganando 15 por ciento más que las mujeres.

“Debemos reconocer la
magnitud en que el acoso sexual y la desigualdad de géneros persisten como
problemas en la medicina académica”, enfatizó Jagsi. “Las mujeres que sufren
estos tipos de abusos tienen menos probabilidades de informar los incidentes si
consideran que son aislados y aberrantes. Nuestros datos demuestran que no es
una situación inusual, y reflejan que se trata de un problema social
extensivo”.