La Fiscalía General del
Estado de Jalisco realizó un operativo en un Centro de Rehabilitación para
personas con adicciones a las drogas en el municipio de Tonalá. Encontraron 271
personas que estaban hacinadas, golpeadas y torturadas. También había menores
de edad abusados sexualmente.
Eduardo Almaguer Ramírez,
primer fiscal del Estado, dijo que ayer por la noche que una mujer que quiso ir
a recoger a su familiar fue violentada y privada de su libertad. A cambio, los
responsables del local llamado Despertar espiritual, alcohólicos y drogadictos
de Jalisco, le exigieron el pago de 1500 pesos para dejarla ir.
Acto seguido, la persona se presentó ante las
oficinas del Ministerio público para denunciar los hechos que ocasionaron un
operativo que inició a las 13:30 horas del martes. En las instalaciones del
albergue se encontraron 271 personas, de las cuales 111 eran mujeres y 160
hombres, de los cuales 43 son niñas y 69 niños, el más pequeño de ocho años que
fue llevado por sus padres al agredir en defensa propia a un familiar que quiso
abusar de él.
En las indagatorias, la Fiscalía
General del Estado encontró a 11 personas internas que presentaban órdenes de
aprehensión, por delitos contra la salud, robo calificado, daño a las cosas y
delito por confirmar.
Se detuvo a dos personas responsables
del albergue. Y aunque las condiciones de alimentación y estancia fueron
calificadas de “infrahumanas” por el fiscal, no se encontraron armas
ni drogas en el lugar lo que sí había “aparatos para torturar”.
Además,
Almaguer Ramírez mencionó que están por confirmar el supuesto abuso sexual de
cinco menores, quienes eran obligados a dar sexo oral a los internos y
encargados. Y 18 menores más presentaron lesiones de maltrato.
De esta manera, el funcionario
confirmó que iniciarán una serie de revisiones en estos lugares donde se
pretende rehabilitar a los adictos a las drogas, con la intención de que las
personas que ya son víctimas de una enfermedad, no sean revictimizadas con el
mal funcionamiento de estos lugares.