Así funcionará el programa de revisión de mochilas en escuelas de Aguascalientes

Fue publicado en el Periódico Oficial del Estado el protocolo de actuación para el programa de prevención “Hazlo por tu hijo”, establecido para instituciones de educación básica y media superior incorporadas al Instituto de Educación de Aguascalientes (IEA), que contempla la revisión de las pertenencias que llevan los estudiantes a las escuelas con el propósito de detectar y retirar objetos, artículos o sustancias que puedan representar un riesgo para la comunidad educativa.

De acuerdo con el protocolo, el programa podrá implementarse por lo menos dos veces durante cada ciclo escolar, aunque también podrá realizarse cuando las necesidades del plantel lo requieran. Su aplicación deberá ser previamente informada a madres, padres y tutores.

Padres de familia serán quienes revisen las mochilas

Una de las particularidades del esquema es que la revisión de las pertenencias no estará a cargo directamente de policías ni de los docentes, sino principalmente de madres, padres de familia y personas tutoras que participen voluntariamente.

Para ello, después de una reunión informativa y una plática de sensibilización, la asamblea de padres deberá votar la aceptación del programa. Si es aprobado por mayoría, se seleccionarán participantes para integrar equipos de al menos dos personas por cada grupo escolar.

Antes de su aplicación, además, los padres o tutores deberán otorgar su consentimiento informado. El propio formato establece que podrán negarse a que sus hijos participen sin que esto tenga consecuencias negativas para su permanencia en el plantel.

Así será la revisión

Durante la jornada, los padres participantes ingresarán al salón acompañados por el docente y solicitarán al alumnado que deje sus mochilas, loncheras, bolsas, lapiceras o cualquier otro contenedor en su lugar.

Posteriormente, los estudiantes pasarán individualmente para colocar el contenido de sus pertenencias en una charola o caja de cartón.

El protocolo establece que los padres participantes no podrán tocar ni manipular los objetos. Cuando sea necesario, será el propio estudiante quien los manipule, procurando que lo haga de espaldas al resto del grupo para preservar su privacidad.

El procedimiento se realizará de manera individual y deberá respetar los derechos de niñas, niños y adolescentes.

Además, el protocolo prohíbe las revisiones corporales: no se podrá realizar contacto físico con los estudiantes, pedirles que se quiten prendas para exhibir su cuerpo o utilizar expresiones que afecten su integridad emocional o psicológica.

¿Qué pasa si encuentran algo prohibido?

Si durante la revisión aparece un objeto o sustancia que pueda representar un riesgo para la integridad física o emocional de la comunidad educativa, el propio estudiante deberá colocarlo en una bolsa destinada para su resguardo.

El objeto será identificado con el nombre, grado y grupo del alumno y posteriormente quedará registrado en un inventario. La información deberá manejarse de manera discreta y no podrá divulgarse durante ni después de la revisión.

Los objetos retirados serán resguardados por la autoridad escolar hasta que sean entregados personalmente a la madre, padre o tutor correspondiente. En ese momento también deberán establecerse acuerdos para evitar que el estudiante vuelva a llevar artículos no permitidos.

En caso de que se identifiquen objetos o sustancias que representen un riesgo, la autoridad escolar determinará las medidas formativas correspondientes, de acuerdo con los reglamentos y disposiciones aplicables, siempre bajo criterios de respeto a los derechos humanos, dignidad y privacidad del alumnado.

¿Y si encuentran un arma?

El protocolo establece un procedimiento específico para los llamados “agentes vulnerantes”.

Si un padre encuentra un arma durante la revisión, deberá evitar confrontar al estudiante, no manipular el objeto y reportarlo de inmediato y de manera discreta a la autoridad escolar. A partir de ese momento se activará el protocolo específico del IEA para atender el hallazgo de este tipo de objetos.

Cuando se trate de una sustancia que pueda representar un riesgo, también se contempla dar aviso a la autoridad escolar para que determine el seguimiento correspondiente mediante los protocolos establecidos.

Confidencialidad y seguimiento

El protocolo establece que la información obtenida durante el programa deberá mantenerse bajo confidencialidad y sólo podrá ser revelada a personas legalmente involucradas en el procedimiento. Además, quienes intervengan deberán comprometerse a respetar la confidencialidad.

La autoridad escolar también deberá citar a las madres, padres o tutores de los estudiantes en cuyos objetos se haya encontrado algún artículo o sustancia de riesgo, con el propósito de establecer acuerdos y dar seguimiento a la situación.