El titular de la Secretaría del Agua y Medio Ambiente (SAMA), José Lara Lona, señaló que el proyecto del acueducto Solís-León, considerado estratégico para el abasto de agua en la región, enfrenta una etapa clave de ajustes técnicos en su trazo desde enero de 2026, debido a la necesidad de adaptarse a múltiples cruces con infraestructura ya existente.
El funcionario estatal dijo en entrevista que estas modificaciones obedecen principalmente a las condiciones topográficas y a la presencia de diversos elementos a lo largo de los 187 kilómetros que contempla el proyecto.
Añadió que entre ellos se encuentran vías de ferrocarril, carreteras de cuota, ductos de Pemex, gasoductos, líneas de alta tensión, redes de fibra óptica y canales de riego, lo que obliga a replantear continuamente el diseño original.
“Se han hecho o ha habido necesidad de hacer algunas reconsideraciones del trazado porque hay algunos cruces de infraestructura”, explicó.
Además, dijo que estos ajustes no son opcionales, sino indispensables para garantizar la viabilidad técnica de la obra. También, precisó que este proceso implica un análisis detallado en campo y en gabinete, ya que cada modificación puede impactar de manera significativa el comportamiento del sistema.
“Son bastantes cruces… prácticamente en los 10 municipios hay infraestructura que atravesar. En algunos casos es sacarle la vuelta y en otros encontrar soluciones sobre la misma trayectoria”, indicó.
También, destacó que no existe una solución única para todos los puntos del trayecto, por lo que se evalúan distintas alternativas de ingeniería dependiendo de cada caso. Indicó que los requieren estudios específicos que permitan definir la mejor opción sin comprometer el funcionamiento del acueducto, por lo que los trabajos avanzan de manera progresiva.
Lara Lona puntualizó que los ajustes iniciaron desde principios de este año y continúan en proceso, lo que refleja la complejidad de una obra de esta magnitud. Aseguró que se busca avanzar mediante etapas que permitan ir consolidando partes del diseño conforme se resuelven los retos técnicos.
“Empezamos prácticamente desde enero… y estamos trabajando en ello”, afirmó.
Finalmente, subrayó que esta fase es fundamental para asegurar que el acueducto pueda construirse y operar de manera eficiente, minimizando riesgos y garantizando su funcionalidad a largo plazo en beneficio de la población.