La espera fue larga, pero al fin, a las 16:15 de la tarde Malala Yousafzai salió al escenario del Tec de Monterrey, en la Ciudad de México, para hablar con jóvenes estudiantes sobre la educación y la importancia de que ésta deje de ser un privilegio y se convierta en algo posible para todos los niños y niñas del mundo.
Malala contó su historia. El momento en que en 2009 le prohibieron ir a la escuela. La forma en que levantó su voz y cómo esto casi le cuesta la vida.
“Mi padre rompió una tradición de 300 años poniendo mi nombre en el árbol genealógico de la familia. Nunca el nombre de una mujer había estado ahí. Y siguió rompiendo la tradición dejándome estudiar, me ha enseñado todo”, relató Malala momentos antes de presentar a su padre frente a un auditorio con más de 2,000 personas.
También expresó su emoción pues ahora que ha terminado la preparatoria estudiará una licenciatura en la Universidad de Oxford, en Londres.
Malala explicó la importancia de que la educación este disponible para todos los niños y niñas. Además habló de los beneficios económicos y sociales que existen para un país al tener a una población educada y capaz.
La fundación Malala está trabajando actualmente en escuelas en Líbano, Pakistán y Nigeria ayudando a las niñas que tienen miedo de estudiar para que aprendan a valorarse y se atrevan a hablar y puedan salir adelante. Malala espera que en los próximos años pueda estar también ayudando a las escuelas en México.
Malala se reunió este jueves con el presidente Enrique Peña Nieto para hablar sobre la educación en México, sobre los niños en situación de pobreza que no pueden estudiar y los posibles campos en los que la joven activista puede ayudar.
Malala asegura que no se siente nerviosa hablando con presidentes o personajes importantes de otros países. “Ellos deben de escucharnos, deben de escuchar la voz de los jóvenes”, dijo antes de terminar su participación en un auditorio inundado de aplauzos.
Los jóvenes del Tec le preguntaron sobre el muro que quiere construir el presidente estadounidense Donald Trump entre México y Estados Unidos. “No entiendo por qué hay discriminación, este odio en contra de las personas debe de ser inaceptable, afecta a las personas, al individuo. He estado en campos de refugiados y con personas que han vivido la discriminación y no entiendo como puede haber personas tan ignorantes que no se detienen a ver el sufrimiento que están ocasionando. Somos diferentes en color, religión, nacionalidad pero la diversidad es hermosa. Debemos de respetarnos. Lo que pasa es muy decepcionante”, respondió la joven pakistaní.
Antes de terminar su intervención, le dijeron a Malala cuatro palabras para que pronunciara la primera palabra que le venía a la mente con ellas. Estas fueron sus respuestas: Educación: cambio; Niñas: poder; Derechos humanos: deben ser universales; Mexico: hermoso