Caguaripano, el excapitán rebelde que se sublevó contra la “tiranía” de Maduro

Juan Carlos Caguaripano Scott, excapitán de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) y comandante de la 41 Brigada Blindada de Carabobo que este domingo llevó a cabo la operación “David Carabobo” que intentó hacerse por la fuerza del Fuerte Paramacay de Valencia, cuenta con un historial rebelde que en el pasado lo llevó a ser separado de las fuerzas armadas venezolanas y a salir del país.

Caguaripano Scott fue separado en 2014 de la Guardia Nacional por “traición a la patria y rebelión” tras hacer público su desprecio hacia la revolución bolivariana por la “represión” a las protestas antigubernamentales de entonces. A partir de ese momento permaneció en la clandestinidad. Algunos reportes aseguran que se exilió en Panamá y otros refieren que fue en Miami. 

En abril de 2014 difundió a través de redes sociales su primer “llamado a la reflexión” a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), en el que aseguraba que había “sobradas razones legales y constitucionales para intervenir”.

Juan Carlos Caguaripano denunció en esa ocasión “la ocupación, intromisión y violación de la soberanía nacional por parte de agentes cubanos y grupos narcoterroristas extranjeros en todos los ámbitos de la administración pública y militar”.

Aseguró además que había uniformados “cumpliendo órdenes abusivas y arbitrarias, protegiendo a colectivos”, como se le conoce a grupos de defensa de la revolución, a veces armados”.

En una entrevista, también desde la clandestinidad, que le dio a CNN en Español en abril de 2014, Caguaripano dijo haber sido informado de estar “en un listado de bajas”. “No se me abrió un procedimiento administrativo. Esta baja tiene razones políticas, yo no soy político y por lo tanto desconozco esa baja y sigo siendo capitán”, dijo.

Caguaripano dijo en ese entonces que llevaba una década “oponiéndose a irregularidades” dentro de las fuerzas armadas venezolanas y que su postura lo había llevado a tener cargos “que nadie desea” como en cárceles, fronteras y en “los sitios más remotos”.

Afirmó en esa ocasión contar con “un historial de rebeldía ante las cosas que hace el gobierno” y señaló que en 2008 se le acusó de una “supuesta conspiración”, lo que provocó un retraso de dos años en su ascenso militar.

También fue señalado como uno de los artífices de un plan golpista frustrado en 2015 que incluía matar al jefe de Estado, según el chavismo gobernante, y que recibió el nombre de “Operación Jericó”.

Este domingo, como “comandante de la operación David Carabobo”, dijo declararse “en rebeldía” contra “la tiranía asesina de Nicolás Maduro” junto a un grupo de unos 20 hombres vestidos de militares portando armas largas, con quienes tomó por asalto el llamado Fuerte Paramacay en el estado Carabobo.

Caguaripano dijo en un video que no llamaba a un golpe de Estado sino a una “acción cívico militar para restablecer el orden constitucional” y para “salvar al país de la destrucción total, para detener los asesinatos” de jóvenes y familiares.

Aseguró estar respaldado por integrantes de los cuatro componentes de la FANB, “hombres y mujeres valientes amantes de la libertad” unidos “más que nunca con el pueblo de Venezuela”.

Sin embargo, la sublevación de este domingo fue reducida por otra facción del Ejército. Siete presuntos rebeldes fueron arrestados, dos murieron en el enfrentamiento, uno resultó herido y otros diez escaparon. Sin embargo, Caguaripano no fue presentado entre los sospechosos

Pese a ello, para el chavismo él no es más que un agente indisciplinado con planes de insurrección, que cuentan con la complicidad de otros militares de alto rango.

Con información de agencias