Temer o no temer

SAO PAULO.— Un numeroso grupo de personas protesta contra el presidente Michel Temer, el pasado 18 de mayo, día en que el mandatario brasileño enfrentó una vigorosa presión para que presentara su renuncia después de que la Suprema Corte dio luz verde a una investigación sobre las acusaciones de que autorizó pagar dinero a Eduardo Cunha, el deshonrado expresidente del Congreso. Al cierre de esta edición Temer estaba aferrado a su cargo pese a las graves acusaciones de corrupción surgidas en su contra. Brasil se consternó después de que el Supremo Tribunal Federal decidió abrir una investigación a raíz de que se descubrió que Temer fue grabado por un empresario cuando supuestamente daba aval al pago de sobornos para comprar el silencio de Cunha, en prisión en el marco de la operación “Lava Jato”. Lanzada en 2014, esta operación ha llevado a la cárcel a decenas de encumbrados empresarios y políticos brasileños de primer nivel. Ahora, el mandatario es investigado oficialmente por el mayor escándalo de corrupción en la historia de Brasil tras darse a conocer que habría avalado un esquema de pago de sobornos. En las calles, miles de personas marcharon al grito de “¡Fora Temer!” y elecciones “¡Directas ya!”.