Detallan en EE.UU. nexos de expolicía federal con narco

Ivan Reyes Arzate era uno de los hombres de confianza de la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA), al mismo tiempo que compartía información confidencial con el “cártel” de los Beltrán Leyva. El exmando policial mexicano se entregó a inicios de abril a las autoridades de Chicago, en donde se le acusa, entre otros delitos, de causar que un informante del gobierno estadounidense fuera torturado y asesinado.

La DEA compartió información y pidió a Reyes que colaborara en misiones de vigilancia sobre los principales “cárteles” mexicanos. No obstante, el jefe de la División Antidrogas en la Policía Federal hizo todo lo contrario.

En una reunión en 2009 en Cuernavaca, Reyes, dos compañeros de policía y una coalición de narcotraficantes se reunieron para discutir por qué la cocaína de los traficantes estaba siendo incautada, de acuerdo con una queja presentada en una corte federal de Chicago. Arturo Beltrán Leyva, entonces uno de los más famosos capos del mundo del narcotráfico en México que moriría un año más tarde, sospechaba de un topo.

Uno de los oficiales de policía sacó durante la reunión una fotografía de un informante del gobierno de los Estados Unidos y algunos documentos del gobierno de ese país, refiere la acusación a la que tuvo acceso el sitio The Daily Beast.

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“Reyes explicó que [el informante] había sido arrestado en un caso de la DEA en Miami y comenzó a cooperar inmediatamente después, proporcionando a la DEA información para facilitar la incautación de envíos marítimos de cocaína desde Colombia que estaba bajo control de la organización de los Beltrán-Leyva en México “, dice la denuncia.

Arturo Beltrán Leyva ordenó secuestrar, torturar y matar al informante frente a Reyes, según la denuncia. La misma versión menciona que los tres policías que estaban en la reunión, supuestamente se dividieron una recompensa de 3 millones de dólares por su información sobre el topo.

Tuvieron que pasar siete años para que la sospecha recayera sobre Reyes. Eso ocurrió cuando un mensaje de Blackberry interceptado mencionaba a una persona, cuyo nombre en código era “Ayala”, que advertía a un capo que estaba en el centro de una investigación de la DEA. “Ayala” le dijo al narcotraficante que tirara aparatos electrónicos para evadir la detección.

“Deshazte de todos [los dispositivos]…Ellos saben que estás aquí y quieren ver con quién sales”, aconsejó “Ayala”, y envió al señor de la droga una foto de él bajo vigilancia. La DEA empezó a sospechar que Reyes era “Ayala”, relata The Daily Beast de acuerdo a la denuncia.

“El contenido de las comunicaciones [de Ayala] reflejaba las comunicaciones que Reyes tenía con los agentes de la DEA”, dice la queja. A Reyes se le había pedido que ayudara a vigilar el objetivo de la investigación un día antes. Posteriormente la fuente que daba esta información al cartel fue identificada como “Iván”, además de que el pin de “Ayala” estaba a menudo activo en las mismas ubicaciones que el teléfono de Reyes.

El 2 de febrero, la DEA y el Departamento de Justicia entrevistaron a Reyes en la embajada estadounidense en la Ciudad de México. En la entrevista, menciona The Daily Beast, Reyes supuestamente admitió reunirse con “cárteles”, pero negó todo lo relacionado con fotos o cualquier otra información contenida en la investigación.

Reyes fue separado de su cargo como policía federal en México en noviembre de 2016, y desde la Unidad de Asuntos Internos tiene una investigación en su contra.