El gobierno de Donald Trump considera separar a las madres de sus hijos en caso de que ingresen ilegalmente a Estados Unidos, como una forma de disuadir a los inmigrantes de llegar a ese país, dijeron tres funcionarios consultados por la agencia de noticias Reuters.
El reporte indica que este cambio de política está siendo considerada por el Departamento de Seguridad Nacional y en caso de llevarse a cabo permitiría a las autoridades mantener a los padres en custodia mientras tratan de evitar la deportación o esperan por las audiencias de asilo.
Los niños separados de sus progenitores serían puestos bajo una custodia especial del Departamento de Salud y Servicios Humanos, bajo el método menos restrictivo posible hasta que puedan ser cuidados por un familiar estadounidense o un tutor designado por el Estado, explica Reuters.
Las familias que tratan de evitar la deportación o piden asilo a la fecha son liberados con rapidez y se les permite quedarse en Estados Unidos hasta que sus casos son resueltos. En el caso de los menores, una decisión de una corte de apelaciones federal impide una detención prolongada.
No obstante, el gobierno de Trump pidió poner fin a esta política conocida como “capturar y liberar”.
Dos de los funcionarios que informaron de esto a Reuters se enteraron de la propuesta a comienzos de febrero por el jefe de la división de Asilo de los Servicios de Inmigración, John Lafferty. La tercera fuente dijo a la agencia que el Departamento de Seguridad Nacional considera separar a las mujeres de los niños pero destacó que todavía no se ha tomado una decisión al respecto.