CARACAS.— Unos 2000 opositores venezolanos exigieron en las calles de Caracas un adelanto de elecciones como vía para sacar al presidente Nicolás Maduro del poder, a quien culpan de la profunda crisis política y económica que atraviesa el país. Empero, policías civiles y militarizados impidieron a los opositores avanzar hacia la sede del Consejo Nacional Electoral (CNE), como ocurrió en varias marchas en 2016, sin mayores incidentes, aunque hubo pequeñas escaramuzas en otros puntos del país, donde también protestaron. Esta fue la primera marcha que organizó la Mesa de la Unidad Democrática después de que el CNE suspendiera en octubre un proceso de referendo revocatorio contra Maduro e iniciara un diálogo entre gobierno y oposición. Ambos hechos desactivaron las protestas. Según encuestas privadas, ocho de cada diez venezolanos reprueban al gobierno, cansados de la severa escasez de alimentos y medicinas, y una inflación que el FMI cifró en 475 por ciento el año pasado y proyecta en 1660 por ciento para 2017. Pero el mandatario atribuye la crisis al desplome de los precios del petróleo —fuente del 96 por ciento de divisas— y prometió que en 2017 habrá “recuperación”.