”La política es el mejor negocio de corrupción legal en México”

COMO SI NO HUBIERA razones suficientes para sentir indignación en México, en su libro más reciente, Panamá Papers. El expediente mexicano—editorial Temas de Hoy—, el periodista Wilbert Torre disecciona diversos hechos de corrupción ocurridos en diferentes momentos de la historia del país que tienen en común la inmoralidad, la falta de ética y una serie de efectos devastadores en la calidad de vida de varias generaciones de mexicanos.

“La corrupción en México no debe ser analizada a través de hechos aislados, sino como parte de una fotografía completa o de un gran rompecabezas”, comenta el también autor del libro El despido, ya que “representa un patrón de conducta en la política mexicana”, que, a decir del periodista, “en estos momentos es el mejor negocio de corrupción legal que hay en México”.

—¿Qué sucede con la corrupción en el México del siglo XXI?

—Lo que ocurre es que ya no es necesario que alguien llegue a tocar la puerta de la yacuza japonesa o de la mafia italiana, ya que en el México que vivimos es un servidor público el que exige a un empresario una comisión, moche o mordida, que al final es un acto de corrupción.

“Si se comparan los saqueos de los funcionarios hace 30 años con lo que ocurre hoy —explica Torre—, se observa una variación en el modo de operar, pero al final la cantidad de dinero ilegal en unas cuantas manos de servidores públicos sigue siendo escandalosa”.

Foto: Antonio Cruz/NW Noticias.

—¿Se ha sofisticado la corrupción en el país?

—Sí, los vericuetos de la corrupción se han vuelto más perversamente sofisticados, porque han sido urdidos y construidos por el sistema político mexicano que hasta hace unos años estaba representado oscuramente por el régimen priista, pero lo que tenemos hoy es una situación corregida y aumentada para mal, con un sistema que ha dejado de pertenecer exclusivamente al PRI y que se ha extendido para convertirse en un perverso entramado de sistemas de intereses y de complicidades entre todos los partidos políticos.

—Entonces, ¿todos los partidos están coludidos en esta corrupción sistemática?

—Todos los que tienen capacidad de quebrantar la ley, es decir, el PRI, el PAN, el PRD, para empezar. Los demás no pueden sacar una ley y, menos, una reforma constitucional.

Al respecto, agrega: “Ha pasado que este sistema de intereses mal llamado en México ‘sistema político’ se ha dado a la tarea, durante décadas, de construir leyes a modo de las prácticas corruptas de los servidores públicos. La mayor evidencia de esta tesis es el perdón al presidente Peña Nieto sobre la casa blanca”.

—¿En qué consiste esta tesis que mencionas?

—En que la corrupción en México está legalizada. La corrupción que hasta ahora les ha sido posible legalizar, quedan muchos pasadizos oscuros y al margen de las leyes como el cabildeo, por donde circulan millones de pesos o dólares al año. En Estados Unidos el cabildeo está perfectamente sancionado. En México se hace de manera ilegal, los diputados reciben dinero de tabacaleras, refresqueras, y los senadores reciben dinero ilícito de empresas de alimentos y de bebidas.

—¿Lo puedes probar?

—No lo puedo probar, me lo han confesado varios exdiputados.

En este tramo de la charla, Torre alude al momento en que Enrique Peña Nieto, el presidente, afirma que la casa blanca no es ilegal, pero sí pide perdón por la percepción que generó.

¿Ante qué estamos?, cuestiona, y se responde: “Al defender la legalidad de la casa, pero pedir perdón por la opinión pública que generó esa transacción, Peña hace una revelación trascendental: lo increíblemente común que resultan las conductas de la clase política que no se sancionan, pero que son claramente corruptas, indebidas, inmorales, antiéticas y rechazadas por la sociedad”.

Foto: Antonio Cruz/NW Noticias.

—¿Por qué ahora piden perdón y antes esto no ocurría?

—Ya no pueden escapar del escrutinio social. Durante mucho tiempo nos tomaron el pelo, pero ahora con las herramientas de transparencia, rendición de cuentas y ante una sociedad mucho más madura y crítica que hace 30 años… aunque la realidad es que el régimen priista tuvo excelentes alumnos para hacer las cosas perversamente mal.

—¿Qué representa la casa blanca de Peña Nieto para la sociedad mexicana?

—Estamos frente a un sistema en el que las lealtades están representadas por una concepción muy singular en la que con los amigos es posible hacerlo todo, aunque las leyes y la ciudadanía lo condenen.

“En un país donde en un año existen dos millones más de pobres, construirse una casa de siete millones de dólares, además de inmoral, es estúpido. El problema —precisa— es que el presidente ha dado muestras claras de que el conflicto de interés es algo que no puede comprender ni está dispuesto a combatir en su gobierno”.

Para Torre, el régimen priista y los partidos funcionan bajo la lógica de que es absolutamente normal hacer negocios con amigos o con quien les convenga.

Foto: Antonio Cruz/NW Noticias.

—¿En qué momento dejamos que en México un cargo público se volviera un lugar para saciar los deseos personales?

—Es producto de una acumulación de circunstancias inconvenientes e indebidas. En la época de Díaz Ordaz y López Portillo, la presidencia era una especie de espacio donde se situaba una deidad; el presidente era Dios y no había posibilidad de contradecirlo. Desde hace más de medio siglo, la presidencia era un ente ante el cual no había posibilidad de actuar.

—¿Sigue siendo intocable el presidente?

—En los últimos años el poder del presidente se ha reducido gracias a la presión social y a la apertura a los políticos; sin embargo, los desequilibrios continúan. Los poderes están construidos de manera que el ciudadano no pueda tener acceso a la toma de decisiones. México vive un saqueo descomunal y descarado de sus finanzas por parte de sus gobernantes.

—Ante este panorama, ¿hay algo que podamos agradecer al gobierno actual?

—Al gobierno de Peña Nieto le podemos agradecer —revira con el mismo tono irónico de la pregunta que se le hace— que, a diferencia de los anteriores regímenes priistas, en este no ha existido pudor alguno sobre la voracidad con que han saqueado al país. No les ha importado absolutamente nada y este grupo proveniente del Estado de México se ha dedicado durante tres años a enriquecerse de manera impúdica.

“Antes se cuidaban las formas, pero la casa blanca, Oceanografía, OHL, todo lo que está pasando… muestra de manera impúdica y transparente la voracidad del gobierno sobre los negocios ilegales que se realizan desde el poder”.

Foto: Especial.