Obama alerta en la ONU sobre “el populismo vulgar”

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, se despidió este martes de su última Asamblea General de la ONU formulando un alerta ante “el fundamentalismo religioso, la política de la etnia, la tribu o la secta, el nacionalismo agresivo, el populismo vulgar, a veces de la extrema izquierda pero, con más frecuencia, de la extrema derecha, que intenta recuperar lo que se cree que fue una era mejor”.

Obama pidió hacer frente y rechazar toda forma de fundamentalismo o racismo o creencia de superioridad étnica “que hagan irreconciliables las identidades tradicionales con la modernidad, en su lugar necesitamos abrazar la tolerancia que resulta del respeto a todos los seres humanos”.

En una parte de su discurso aparentemente dirigida al candidato presidencial conservador Donald Trump, Obama dijo que el “populismo” muchas veces “refleja la insatisfacción entre demasiados de nuestros ciudadanos”, pero apuntó que la salida no es la ruptura con la integración global.

“Enfrentamos un dilema, podemos enfilarnos por un mejor modelo de cooperación e integración, o retraernos a uno mundo marcadamente dividido y en conflicto por distinciones viejas de nación, tribu, raza o religión”, dijo.

Para Obama, “un país rodeado por un muro apenas estará encarcelándose a sí mismo”, en una aparente referencia a la propuesta de Trump de construir un muro en la frontera con México, para impedir el ingreso de inmigrantes, y de vetar el ingreso de refugiados musulmanes.

“La respuesta no puede ser un simple rechazo a la integración global, sino debemos trabajar para asegurar que sus beneficios sean compartidos ampliamente”, detalló el mandatario.

En la opinión de Barack, “un mundo en que 1 por ciento de la humanidad controla tanta riqueza como el restante 99 por ciento nunca será estable”. El presidente estadounidense dijo comprender que “el foso entre ricos y pobres no es nueva”, pero reconoció que existe “un sentimiento general de injusticia”.

Obama también hizo un llamado a la comunidad internacional a continuar la “difícil tarea” de la diplomacia para poner punto final a la violencia.

“En un lugar como Siria no se puede alcanzar una victoria militar, y tenemos que continuar con la difícil tarea de la diplomacia que se propone interrumpir la violencia y hacer llegar ayuda a aquellos que la necesitan”, expresó.

En su pronunciamiento Obama no ahorró críticas a Moscú, su principal asociado para hallar una salida a la tragedia siria. De acuerdo con Obama, Rusia busca recuperar “su gloria pasada por la fuerza”, y ello pone presión en las relaciones internacionales.

“Si Rusia continúa interfiriendo en los asuntos internos de sus vecinos, eso podrá ser popular en su país. Podrá impulsar fervor nacionalista por algún tiempo. Pero con el paso del tiempo, también va a disminuir su estatura y hacer que sus fronteras sean menos seguras”, dijo Obama.

Obama urgió de igual forma poner en práctica el acuerdo de París sobre el clima lo antes posible, para señalar que “si no actuamos enérgicamente, tendremos emigraciones masivas y ciudades sumergidas y naciones desplazadas y reservas de alimentos diezmados”.