¿Hay (empaques de) leche?

Desde hace mucho tiempo, las cafeterías escolares han sido escenario de furiosos debates sobre una cuestión trascendental: ¿cómo se come el queso de hebra? Los palitos de queso empacados en porciones individuales han provocado hostilidades durante años entre quienes los comen por hebras y quienes los consumen a mordidas. Sin embargo, en un futuro próximo, la conversación podría centrarse en un tema completamente distinto: una envoltura que se puede morder y comer junto con el queso.

Investigadores del Departamento de Agricultura de Estados Unidos desarrollan un empaque hecho de caseína, una proteína derivada de la leche. Esta película biodegradable no sólo es comestible, sino que incluso es nutritiva debido a las proteínas adicionales que proporciona, y protegería a los alimentos contra el deterioro por más tiempo que una película de plástico estándar al bloquear el oxígeno unas 250 veces mejor. Además, reduciría el desperdicio de plásticos.

Peggy Tomasula, directora de la investigación, así como la científica investigadora Laetitia Bonnaillie y sus colegas, han estado experimentando con diferentes tipos de caseína, aditivos y procesos para producir películas para distintos usos. Cuando llega al laboratorio, la caseína se encuentra en forma de polvo. Las investigadoras agregan agua y usan un agitador magnético para mezclarla durante dos horas. Luego añaden glicerol, un componente comestible que hace que la película sea más flexible. En algunos casos, agregan pectina cítrica, derivada de cáscaras de cítricos, para hacer que el paquete sea más fuerte y durable en ambientes húmedos y de altas temperaturas. Tras eliminar las burbujas mediante un proceso de vacío, extienden el material en una charola de hornear de silicona y lo dejan secar en una cámara calibrada a una temperatura y humedad constantes. Una vez que la hoja está seca, se desprende y se deja asentar durante cerca de una semana.

Además de envolver porciones individuales de palitos de queso, una versión más soluble de la película podría usarse para empacar paquetes de café instantáneo que se disuelvan en agua caliente (y que harían que el café fuera más cremoso incluso antes de agregar leche) o paquetes de sopa en polvo, especialmente para las sopas tipo crema. Las porciones individuales tendrían que empacarse en contenedores más grandes para evitar que se contaminen y que entren en contacto con líquidos; asimismo, cualquier producto en el que se utilicen deberá incluir advertencias para los consumidores alérgicos a los lácteos.

Con la opción de añadir saborizantes directamente a los empaques comestibles, es posible que los chicos pronto comiencen a discutir sobre cuál es la mejor variedad de empaques en lugar de cuál es la manera correcta de comer el queso.

Publicado en cooperación con Newsweek / Published in cooperation with Newsweek