Después de que las australianas
se convirtieran en la primeras campeonas olímpicas de Rugby 7, Marjorie Enya,
gerente del Estadio Deodoro, donde se llevó a cabo el partido, tomó el
micrófono y, con un emotivo discurso, le pidió matrimonio a la jugadora
brasileña Isadora Cerullo.
La pareja lleva dos años
juntas, y a Marjorie le pareció muy buena idea lanzar la pregunta de la maner
más pública que pudo imaginar. Después de que Isadora diera el día, lo aplausos
y gritos del estadio no se hicieron esperar.
Isadora juega rugby en el
equipo de Brasil, que calificó en el lugar 12 de la competencia, sólo por ser
anfitriones, y terminó en séptimo lugar después de la competencia.
La pareja vive en Sao Paulo,
donde se conocieron luego de que Isadora se mudara para allá –tiene también la
nacionalidad estadounidense pero decidió competir por Brasil, justo para formar
parte del equipo de rugby de Brasil.
“En cuanto supe que ella iba a
estar en el equipo, comencé a pensar en algo especial. Es el amor de mi vida,
quería mostrarle a la gente que el amor gana”, dijo Marjorie a BBC Sport.