Índices de pobreza entre los indígenas, los más altos de AL

Siglo XXI, los
avances científicos y tecnológicos son el pan de cada día. Siglo XXI, los más
pobres son los indígenas, cuya esperanza de vida es hasta 20 años inferior al
de las personas no indígenas.

Este
año, el Día Internacional de los Pueblos Indígenas está dedicado al derecho a
la educación, protegido por la Declaración de las Naciones Unidas sobre los
Derechos de los Pueblos Indígenas, que en su artículo 14 dispone: “Los pueblos
indígenas tienen derecho a establecer y controlar sus sistemas e instituciones
docentes que impartan educación en sus propios idiomas, en consonancia con sus
métodos culturales de enseñanza y aprendizaje”.

Y justo es en el ámbito de la
educación en donde se refleja y condensa los abusos, la discriminación y la
marginación que tradicionalmente han sufrido los pueblos indígenas, así como la
constante lucha por la igualdad y el respeto de sus derechos como pueblos y
como personas. Con magros resultados.

Este derecho básico de los pueblos
indígenas está protegido por otros instrumentos internacionales, como la
Declaración Universal de Derechos Humanos. La realidad es totalmente distinta:
la mayoría de los indígenas están muy atareados tratando de sobrevivir, de no
morirse de hambre, de no sucumbir por enfermedades curables, cuidándose hasta
de las condiciones climatológicas; no pueden ejercer el derecho a la educación,
entre otros derechos que en teoría les asisten.

El tema ha sido ya ha sido
tratado en varias ocasiones, en diferentes foros. El Objetivo 4 de la Agenda
2030 para el Desarrollo Sostenible señala que había que asegurar el acceso
gratuito a todos los niveles de la enseñanza y la formación profesional para
las personas vulnerables, entre las que se encuentran los pueblos indígenas, a
la par de las personas con discapacidad.

Viven tan al margen, que en muchas
regiones del mundo se carecen de datos que ayuden a revelar su situación exacta
de discriminación y marginación. Y cuando sí hay datos, reflejan la existencia
de graves y persistentes diferencias entre las poblaciones indígena y no
indígena en términos de acceso a la educación, permanencia y logros académicos.

Para completar el
panorama: los índices de pobreza entre los indígenas son mucho más altos que
entre el resto de la población en varios países de América Latina: Paraguay, 7.9
veces; Panamá, 5.9 veces; México, 3.3 veces; y Guatemala, 2.8 veces.