“Es fantástico”, se exclamó el
paleontólogo sudafricano Jonah Choinière, al descubrir las imágenes del cráneo
de este heterodontosaurio en las pantallas de uno de los laboratorios del
sincrotrón europeo de Grenoble.
Se trata de un sistema de rayos X
superpotentes capaz de producir rayos X 100,000 millones de veces más
brillantes que los utilizados en un hospital.
Esta importante instalación científica
internacional permitió observar en detalle el esqueleto de un pequeño
dinosaurio sudafricano rodeado de roca arcillosa.
Se trata de un joven dinosaurio, del que se
posee un esqueleto completo, cuyos contornos de los huesos se revelan con
precisión en la pantalla, a pesar de que la composición del hueso fosilizado
sea “casi la misma” que la de los sedimentos, destaca Vincent
Fernandez, paleontólogo de la ESRF(European Synchrotron Radiation Facility). Fue
como “desenterrarlo virtualmente”.
El heterodontosaurio, un saurio con dientes
de forma diversa, vivió hace 200 millones de años. Este herbívoro mide 1 metro
de cola a cabeza, y se desconoce la función de la diversidad de su dentadura.

FOTO: PIERRE JAYET / ESRF / AFP
Inaugurado en 1994, el sincrotrón reúne a
investigadores de 21 países. Utiliza electrones de alta energía que circulan en
un anillo de almacenamiento desviados mediante campos magnéticos. El de
Grenoble mide 844 metros de circunferencia.