La policía de
Múnich informó el domingo por la mañana que David Ali Sonboly, el joven de 18 años el autor de la masacre en el centro comercial
Olympia-Einkaufszentrum de la capital bávara, preparó el ataque “durante
un año”, era fanático de las matanzas en masa y padecía serios desequilibrios
psicológicos.
“Lo preparó durante un
año, o sea, lo venía preparando desde el verano pasado”, declaró en conferencia
de prensa Robert Heimberger, jefe de la policía de la región de Baviera, sobre la tragedia ocurrida el viernes, que dejó un saldo de nueve muertos y 35 heridos.
Las autoridades determinaron
que el joven tendió una trampa al público en general, pues a través de una
cuenta falsa de Facebook creada en mayo pasado, se hizo pasar por una chica tomando
contactos de una cuenta ya existente e invitó a las personas a acudir al McDonald’s
de la plaza por comida y bebidas gratis el día de la matanza. Aunque aún no se
determina si las víctimas acudieron en pos de la invitación.
“Las primeras
observaciones llevan a la conclusión que se había interesado en este acto”
yendo a visitar la ciudad y tomando fotos hace un año, “y que enseguida
planeó su propio acto” de matanza, detalló el jefe de policía.
Ali Sonboly, de doble
nacionalidad alemana e iraní, compró su arma Glock 17 por en el
“Darknet”, uno de esos sitios en internet que permiten el anonimato
de sus clientes y no eligió a sus víctimas de forma específica, lo que descarta
que fuera un ataque contra extranjeros, contrario a lo que habían afirmado
algunos medios de comunicación.
Entre las víctimas se
encuentran: un turco, dos germanos-turcos, dos alemanes, un húngaro, un
kosovar, un griego y un apátrida. “Aquí no hay nada contra los
extranjeros”, sentenció el fiscal de la ciudad, Thomas Steinkraus-Koch.
Al respecto, el jefe de
policía declaró que el barrio donde se llevó a cabo la matanza, es frecuentado
por extranjeros o alemanes de origen inmigrante.
Por otro lado, la policía
desveló la fascinación que el adolescente sentía por Anders Behring Breivik,
autor de la masacre de 77 personas en Noruega, exactamente cinco años antes que
la reciente en Múnich.
Las autoridades consideran que
Ali Sonboly se vio influenciado por la matanza de Winnenden en marzo de 2009,
donde un joven de 17 años se presentó en su excolegio para matar a 15 personas
y, posteriormente, suicidarse.
El autor del ataque pasó dos
meses en una clínica psiquiátrica por “fobia social” y crisis de
angustia, durante 2015. Los medicamentos hallados en su habitación demuestran
que seguía un tratamiento y, al parecer, sufría acoso por parte de otros
jóvenes.
La tragedia ha puesto en tela
de juicio la necesidad de endurecer la legislación para la compra y uso de
armas en Alemania. “Debemos examinar con mucho cuidado siempre, y cuándo
es necesario legislar”, dijo el ministro del Interior Thomas de Maizière
en la edición dominical del popular diario Bild.