ONU-DH exige pronta indagación en el caso Pedro Tamayo

El pasado miércoles por la noche,
el periodista mexicano Pedro Tamayo Rosas, llegaba con su esposa y dos hijos a su
casa en Tierra Blanca, Veracruz, una de las zonas más afectadas por la
violencia generada por el narcotráfico, cuando un comando armado lo interceptó y
le arrancó la vida con 11 tiros, convirtiéndolo en el noveno asesinado en dicho estado, en lo que va de 2016.

La Oficina del Alto
Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH) condenó los hechos y ha
exigido que se esclarezca el caso, con una investigación inmediata imparcial,
que permita el juicio y la sanción de los responsables del homicidio del
periodista, así como la reparación pertinente a los familiares de la víctima.

Tamayo Rosas de 45 años, era
reportero de los diarios Al calor político y Piñero, para la fuente de noticias
policíacas de Tierra Blanca. En enero, huyó a Acatlán, Oaxaca, por miedo a la
violencia contra su gremio y desde entonces, obtuvo la protección de las autoridades
del estado de Veracruz.

La ONU-DH lamentó que aún
con las acciones de protección establecidas por la Comisión Estatal para la
Atención y Protección a los Periodistas de Veracruz, “el señor Tamayo haya sido
privado de la vida”, dijo Jan Jarab, representante de la ONU-DH en México.

Con la muerte de Tamayo
suman 107 asesinatos de comunicadores entre enero de 2000 y diciembre de 2015, de
acuerdo con cifras de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos.

Jarab señaló que los
homicidios de periodistas no sólo dañan a familiares y seres queridos de la
víctima, sino que “lastiman al gremio por su efecto atemorizante, impactan
negativamente en el derecho a la libertad de expresión y privan a la sociedad
de su derecho a recibir información de interés público”.

El organismo reafirmó su compromiso
para colaborar con instituciones y autoridades mexicanas para fortalecer las
políticas de protección de periodistas y lucha contra la impunidad.

“Toda agresión debe ser
investigada de manera efectiva y exhaustiva sin descartar ninguna línea de
investigación, particularmente aquélla que pueda estar ligada a la labor
periodística”, dijo el representante de la ONU.