Organizaciones civiles a través de un
comunicado exigieron esclarecer los casos de por lo menos 16 personas desaparecidas
de manera forzada, que se dieron en Chilapa, Guerrero, entre el 9 y el 14 de
mayo de 2015.
Verdad, justicia y reparación del daño
a las familias de los desaparecidos son algunas de las demandas. Asimismo
denuncian la falta de voluntad política de las distintas autoridades de todos
los niveles de Gobierno para dar con el paradero de las personas desparecidas y
apoyar a sus familias a través de sus instituciones.
Por otra parte apuntan
que ante la denuncia de los hechos ocurridos, las autoridades gubernamentales
han simulado atender el caso de los desaparecidos de Chilapa y como ejemplo
citan la presencia en el municipio del Secretario de Gobernación, Osorio Chong,
la Procuradora General de la Republica, Arely Gómez; el Gobernador del Estado,
Héctor Astudillo, entre otros, además del anuncio de la presencia de 3000
elementos del Ejército Mexicano y la creación de un cuartel militar; sin que
esto haya dado una respuesta a la violencia generalizada en Chilapa y sus
alrededores, ni haya ofrecido respuestas sobre el paradero de alguno de los
desaparecidos de aquellos 6 días.
Entre las organizaciones que envían el comunicado y hacen la
denuncia se encuentran el Centro Regional de Defensa de Derechos Humanos“José María Morelos y Pavón”, el Colectivo
contra la tortura y la impunidad, Centro de Derechos Humanos de la Montaña
“Tlachinollan”, Organización de familiares de desaparecidos de Chilapa “Siempre
Vivos”,Red Nacional de Organismos
Civiles de Derechos Humanos “Todos los derechos para todas y todos”.
De igual forma,
estos colectivos de defensa de los derechos humanos apuntaron que aún sigue sin
dar ningún resultadola
averiguación previa PGR/SEIDO/UEIDMS/306/2015, sobre lo que pasó en esos días,
ni sobre la participación u omisión de las fuerzas de seguridad estatales,
federales y castrenses.
A mediados del mes de mayo de 2015, más de
trescientas personas provenientes de comunidades de la cabecera municipal de
Chilapa, entre ellos mujeres, niños y adultos mayores, irrumpieron en la ciudad
de Chilapa fuertemente armados, en presencia de la policías estatal, federal,
la gendarmería y el ejército, exigiendo la captura y procesamiento del líder de
grupo de la delincuencia organizada “Los Rojos” en la cabecera municipal de
Chilapa. Los supuestos policías comunitarios desarmaron a los policías
municipales y se apoderaron del Palacio Municipal.
Fueron seis días en que la población vivió con el terror de
ver cómo rompían sus puertas, revisaban los rincones y arrastraban a
golpes a sus hijos, a sus hermanos. Seis días en que se llevaron, por lo menos,
a treinta personas, de las que aún se desconoce su paradero. De dieciséis de ellos se conocen los nombres y los
apellidos, porque se presentaron las denuncias. En los otros catorce casos, se
asegura, que los familiares tienen tanto miedo que prefieren callarse y renunciar a recuperar a los suyos.