Amnistía Internacional exigió la inmediata liberación de
Ildefonso Zamora Baldomero, detenido en noviembre de 2015 tras ser acusado de
participar en un supuesto robo, al considerar que se halla injustamente en
prisión.
La organización defensora de derechos humanos refirió mediante
un comunicado de prensa que el encarcelamiento de Zamora Baldomero es “al
parecer como castigo por su activismo pacífico contra la tala ilegal de
árboles”.
En ese contexto, Amnistía dijo que Ildefonso Zamora Baldomero es
un preso de conciencia, una distinción que el organismo internacional sólo da a
personas que no han usado la violencia ni propugnado su uso.
Explicó que los presos de conciencia
son personas encarceladas por sus opiniones políticas, creencias religiosas u
otras convicciones profundas, o debido a su origen étnico, sexo, color, lengua,
origen nacional o social, situación económica, nacimiento, orientación sexual u
otra condición.
Al respecto, Erika Guevara-Rosas, directora para las Américas de
Amnistía Internacional, dijo que a Ildefonso Zamora lo están castigando por
denunciar los daños que se están causando al territorio y al entorno de su
comunidad.
“Nunca debió haber sido encarcelado y debe ser puesto en
libertad inmediata e incondicionalmente. Proteger el medio ambiente y defender
los derechos humanos no son delitos”, denunció Guevara-Rosas.
A decir de la organización internacional, las acusaciones contra
Ildefonso Zamora se basan en una serie de testimonios fabricados.
Amnistía dijo que el fiscal que lleva el caso registró los
testimonios de testigos presenciales que describieron los hechos “usando
exactamente las mismas palabras que si las estuvieran leyendo de un guión”.
La organización indicó que no se preservó la escena del crimen y
no se manejaron debidamente las pruebas.
Detalló que la detención Ildefonso Zamora forma parte de una
serie de amenazas y actos de hostigamiento relacionados con sus campañas contra
la tala de árboles.
En 2007, explicó, su hijo Aldo fue asesinado y su hijo Misael
resultó herido en un ataque que aún no se ha investigado exhaustivamente.
Desde prisión, Ildefonso Zamora ha dicho: “Yo trabajo para
detener la tala ilegal en nuestros bosques y ese trabajo me costó caro. Me
costó la vida de mi hijo y mi libertad. Quiero seguir trabajando por el bien de
mi comunidad y porque la tala está acabado con gran parte de nuestra madre
tierra.”
“La historia de Ildefonso refleja la forma en que se trata a
muchas personas que defienden los derechos humanos y activistas de base en
México. No debe permanecer ni un segundo más en la cárcel. Las autoridades
mexicanas deben redirigir sus esfuerzos a encontrar a los responsables de los
ataques y de la persecución política desatada contra él y su familia”, comentó
Erika Guevara-Rosas.