Los primeros días sin el comandante
LA HABANA, CUBA.— “¡La fosforera! ¡La fosforera!”, grita con entonación de rumba un hombre que vende encendedores. Otro ofrece cocos con un tono imposible de ignorar y más adelante está el de “¡Maní-maní!”. Muchachas se pasean perfectamente arregladas y los turistas toman fotos a cada paso. Frenético es el ritmo en la calle Obispo, la … Leer más