El ataque en contra de dos agentes fronterizos en Texas, tras el cual uno de ellos perdió la vida, llevó al presidente estadounidense Donald Trump a insistir en la construcción de un muro que divida Estados Unidos y México, una de sus principales promesas de campaña.
“Han matado a un agente de la patrulla fronteriza del sur y otro ha sido gravemente herido. Encontraremos a los responsables y los llevaremos la justicia ¡Debemos construir el muro y los haremos!”, escribió Donald Trump en Twitter.
Un agente de la Patrulla Fronteriza de los Estados Unidos murió la mañana del domingo como resultado de heridas sufridas durante un patrullaje en el sector Big Bend, en Texas, informó la corporación en un comunicado de prensa.
El agente Rogelio Martínez y su socio del sector Big Bend estaban respondiendo a un llamado de actividad mientras patrullaban cerca de la carretera interestatal 10, en el área de la estación Van Horn.
El compañero del agente Martínez informó que ambos estaban heridos y necesitaban asistencia. Los agentes que respondieron al llamado brindaron atención médica inmediata y transportaron a ambos agentes a un hospital local. Sin embargo, el agente Martínez murió por sus heridas. Su compañero permanece en el hospital local en estado grave.
El Departamento del Sheriff del Condado de Culberson, el Buró Federal de Investigaciones (FBI), la Oficina del Inspector General y la Oficina de Responsabilidad Profesional del CBP están investigando la agresión.
El senador federal Ted Cruz, republicano por Texas, emitió una declaración afirmando que los agentes fueron “atacados”. “Este es un claro recordatorio de la amenaza constante que representa una frontera insegura para nuestras comunidades y aquellos encargados de protegerlas”, manifestó Cruz.
“Extendemos nuestras oraciones y condolencias a la familia y amigos del agente Martínez, que murió esta mañana en la línea del deber, y oramos por la recuperación de su compañero, que también fue atacado”, dijo Cruz ayer.