Pese a que la obra
se encuentra suspendida actualmente por mandato judicial, en el Presupuesto de
Egresos de la Federación 2018 se asignaron 1,500 millones de pesos más para
continuar y concluir el proyecto en 2018, año en que se comprometió su entrega
(debido a una prórroga otorgada en 2016, ya que inicialmente se entregaría en
octubre de 2017, y ahora se espera para julio de 2018).
El proyecto
(iniciado en 2012, y que comprende la construcción de una presa y un acueducto)
está muy lejos de concluir, y dado que recientemente terminó su participación
en el mismo la empresa Abengoa, la situación es aún más complicada, pues la constructora
española busca ser indemnizada por 4.3 mil millones de pesos tras su salida.
La asignación de
estos recursos para continuar con el proyecto el año que entra ha estado
rodeada de denuncias y reacciones adversas tanto de activistas, como de
miembros de la sociedad civil y de diputados estatales, llegando incluso a
crear una campaña en Twitter, con el hashtag #NiUnPesoMásAlZapotillo.
Tanto con la presa como con el acueducto se pretendía satisfacer
los requerimientos de agua en el bajío, beneficiando a los estados de Jalisco y
Guanajuato, al transferir agua de del Río Verde a la cuenca del Río Lerma para
proveer de agua potable a las dos entidades.