La plaga que empequeñeció a mujeres

A mediados del siglo XIV, la plaga negra mató a millones, arrasando entre el 30 y 60 por ciento de la población europea. Ahora, una bioarqueóloga ha hallado otro resultado sorprendente: las mujeres empequeñecieron después de la plaga.

Sharon DeWitte, de la Universidad de Carolina del Sur, estudió y midió los huesos de los europeos antes y después de la peste bubónica y, como escribe ella enAmerican Journal of Human Biology, halló que las mujeres empequeñecieron en promedio.

Uno puede aprender mucho al ver huesos. Por ejemplo, se puede saber la edad general de alguien al ver sus dientes. Los niños tienen dientes de leche, con los dientes adultos todavía dentro de sus cabezas, y todos los molares deberían haber crecido para los 18 años. Si el extremo de los huesos de brazos y piernas, llamado “epífisis”, está completamente fusionado con sus respectivos húmeros y fémures, ello significa que han terminado de crecer. DeWitte comparó los dientes caninos y los huesos de la espinilla de mujeres previas a la plaga con mujeres posteriores a la plaga mientras controlaba sus edades, y halló que los huesos de las piernas de las mujeres previas a la plaga eran más largos.

Después de la plaga, la población europea se volvió más sana en promedio. Con menos personas que alimentar, había más comida circulando, y menos personas competían por los trabajos, lo que significaba que a los trabajadores se les pagaba mejor. (Sin embargo, DeWitte señala a Forbes que la peste negra de ninguna manera fue una bendición; las muertes trágicas y el duradero trauma psicológico no deben olvidarse.)

Aun así, con una población más sana con más acceso a la comida, uno penaría que la gente se haría más alta. Si se tiene suficiente que comer en la juventud, se tienen los nutrientes para desarrollar huesos largos y fuertes antes de que se fusionen tus cartílagos de crecimiento. Aun cuando la genética tiene algo que ver, tus hábitos de nutrición previos a la pubertad también afectan tu estatura máxima.

Pero DeWitte ofrece otra hipótesis: pubertad precoz.

Los pediatras han notado que, conforme la población se ha vuelto más pesada, las muchachas alcanzan la pubertad más pronto. Ello se debe a que la proporción de grasa está directamente vinculada con las hormonas y la fertilidad. Así, los niños modernos estadounidenses, experimentan los efectos de la pubertad más temprano que sus predecesores, como lo hicieron las muchachas posteriores a la plaga, a causa de sus dietas más nutritivas.

Las muchachas hambrientas previas a la plaga tal vez hayan tenido menos nutrición para desarrollar huesos sanos, pero posiblemente tenían más tiempo para hacerlo antes de que sus cartílagos de crecimiento se fusionaran. DeWitte explica que esta teoría de la pubertad temprana solo es una de sus hipótesis; otra idea es que, quizás, los hombres simplemente tenían mejor acceso a la comida. O tal vez la gente que crecía más alta (e inconscientemente dedicaba más de su nutrición al crecimiento óseo) posiblemente murió más durante la plaga.

El cuerpo humano es complicado, y a veces es difícil entender las intersecciones de la genética, la epigenética, la nutrición, el estrés y las hormonas en el crecimiento. Este estudio demuestra que, en ocasiones, la altura puede sorprendernos.

Published in cooperation with Newsweek / Publicado en cooperación con Newsweek