Desde el momento en que masticas el alimento, la digestión empieza a realizarse y liberas hormonas y enzimas digestivas.
Lo único que sucede cuando tomas un laxante es que te ayuda a sentirte más ligero, esto se debe a la pérdida de líquidos y desechos que ya no absorbió tu cuerpo. Lo que liberarás serán pura agua y minerales, que al final pueden perjudicar y alterar el metabolismo haciendo que en un futuro no absorbas los nutrientes de manera correcta, padezcas de insuficiencias o que no puedas ir al baño correctamente sin laxantes.
Si el uso de laxantes es por dificultad para ir al baño, hay ciertas sugerencias que puedes considerar antes de recurrir a ellos:
• Consumir frutas enteras para obtener la fibra.
•Tomar un vaso de agua tibia con limón en ayunas por la mañana.
•Consumir granos y cereales enteros: arroz integral, quinoa, amaranto…
•Consumir verduras enteras y crudas.
•Hacer ejercicio.