Joaquín Ramírez y su esposa, Roseanne Solís, han roto el silencio y se han dispuesto a recordar cómo transcurrieron los minutos durante la matanza que Devin Patrick Kelley perpetró dentro de la Primera Iglesia Bautista de Sutherland Springs en la que murieron 26 personas, desde bebé hasta ancianos.
Solís dijo que la iglesia era como cualquier otra. Ese día los feligreses comenzaron a cantar, mientras los líderes pedían a todos que se unieran. Hubo los saludos habituales y luego más canto. Luego todo cambió.
“Escucho los disparos. Ta-ta-ta”, relató Solís a la KSAT. “Todo el mundo comenzó a gritar. Todos se agacharon, gateando debajo de donde podían esconderse”, dijo. “Fue tan aterrador.”.
Solís contó cómo pudo ver la tormenta de balas que venía del exterior y a la gente caer después de ser alcanzados por disparos. Luego hubo un breve momento de silencio, y la gente en el suelo se preguntó qué sucedería a continuación.
“Pensé que era la policía cuando entró porque todos se callaron. Todos decían ‘Cállate. Es él. Es él'”. Luego él gritó: “Todos mueren [improperios]” y comenzó a disparar de nuevo”.
De acuerdo con el mismo relato proporcionado a la KSAT, el atacante disparó a quemarropa a menores que lloraban. Solís dijo que ella piensa que había unos 25 niños dentro de la iglesia en el momento del tiroteo.
Ramírez dijo que recordaba haber tenido contacto visual con la hija de 14 años del pastor, que estaba pidiendo ayuda a gritos. Hizo una señal con el dedo para que ella guardara silencio, porque el pistolero buscaba a cualquiera que emitiera un sonido y lo mataba.
“Estaba rezando para ir, para salvarme, porque podía ver la muerte”, dijo Ramírez. Se arrastró entre los disparos y el humo y llamó al 911 justo antes de las 11:30 a.m.
La pareja dijo que pareció una eternidad para llegaran una ambulancia, la policía y ayuda. Ellos condujeron hasta el hospital.
Solís dijo que pasará mucho tiempo antes de que pueda volver a poner un pie en la iglesia, aunque asegura que su fé es la misma. “El Señor me salvó porque sé que era mi último día”, dijo.