Scott Ostrem, el hombre responsable de un tiroteo dentro de un Walmart en Colorado que dejó tres muertos, había escuchado voces que le decían que el diablo vendría por él a partir de haber consumido LSD, confesó su hermanastra a la prensa.
Ostrem entró a un Walmart localizado en Thornton, en el norte de Denver,Colorado, la noche del 1 de noviembre. Disparó sin másmatando a dos hombres y una mujer. Posteriormente se dio la vuelta y salió de la tienda. La mañana del día siguiente fue detenido.
Su problema con las voces interiores, relató su hermanastra Michelle Willoughby, comenzó en una fiesta de drogas en 1988, cuando Ostrem, entonces en su adolescencia, ingirió una cantidad excesiva de LSD.
Willoughby dijo que las 16 dosis de LSD que ingirió su hermanastro esa noche lo cambiaron al grado de que dejó de ser una persona extrovertida que practicaba deportes para convertirse en una persona constantemente atormentada por voces demoníacas.
“Mi hermano no es este monstruo. Él no es [un asesino] de sangre fría. Él oye voces”, dijo Willoughby al Denver Post. Ella relató que el día que Ostrem llegó a casa después de la fiesta en donde consumió LSD estaba enloquecido. “Estaba gritando que el diablo estaba detrás de él”.
Comentó que durante los años subsiguientes, Ostrem fue visitado regularmente por un sacerdote que le leía versículos de la Biblia. Willoughby dijo que había visto al sacerdote colocar un crucifijo en la frente de Ostrem mientras ordenaba a los demonios que se fueran.
En un momento, Ostrem le dijo a Willoughby que tenía 150 años, y ella lo aceptó, le dijo al periódico. Más tarde, Ostrem renunció a su trabajo y se mudó a las montañas. Willoughby no vio a su hermano durante años, hasta que vio fotos de él después de que fue arrestado esta semana.
Ella dijo que su hermano nunca tuvo una evaluación mental.